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Programa de Estocolmo

El Programa de Estocolmo establece un plan de trabajo para el trabajo de la Unión Europea (UE) en el espacio de libertad, seguridad y justicia para el período 2010-2014.

ACTO

Programa de Estocolmo – Una Europa abierta y segura que sirva y proteja al ciudadano [Diario Oficial nº C 115 de 4/5/2010].

SÍNTESIS

El Programa de Estocolmo establece las prioridades de la Unión Europea (UE) respecto al espacio de libertad, seguridad y justicia durante el periodo 2010 - 2014. Partiendo de los logros de sus predecesores, los programas de Tampere y La Haya, pretende hacer frente a los desafíos del futuro y reforzar aún más el espacio de libertad, seguridad y justicia, con medidas centradas en los intereses y las necesidades de los ciudadanos.

Para conseguir una Europa segura donde se respeten los derechos y las libertades fundamentales de los ciudadanos, el Programa de Estocolmo se centra en las siguientes prioridades:

Una Europa de los derechos

La ciudadanía europea debe dejar de ser una idea abstracta para convertirse en una realidad concreta. Debe conferir a los nacionales de la UE los derechos y las libertades fundamentales consagrados en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE y en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales. Los ciudadanos de la UE deben poder ejercer estos derechos tanto dentro como fuera de la UE, sabiendo que se respeta su intimidad, en especial en lo tocante a la protección de los datos de carácter personal. La Europa de los derechos debe ser un espacio donde:

  • los ciudadanos y sus familiares puedan ejercer plenamente el derecho de libre circulación;
  • se respete la diversidad, se proteja a los grupos de personas más vulnerables (menores, minorías como los gitanos, las víctimas de la violencia, etc.) y se haga frente al racismo y la xenofobia;
  • se protejan los derechos de las personas sospechosas y acusadas en los procesos penales;
  • la ciudadanía de la UE promueve la participación de los ciudadanos en la vida democrática de la UE mediante transparencia en las decisiones, acceso a los documentos y buena administración, además de garantizar a los ciudadanos el derecho a la protección consular fuera de la UE.

Una Europa de la justicia

Debe conseguirse un espacio europeo de la justicia en toda la UE. Se debe facilitar el acceso a la justicia para los ciudadanos, a fin de proteger mejor sus derechos en toda la UE. Al mismo tiempo, es preciso seguir desarrollando la cooperación entre las autoridades judiciales y el reconocimiento mutuo de las decisiones judiciales en el seno de la UE, tanto en materia civil como penal. Para ello, los países de la UE deben utilizar la justicia en red (las tecnologías de la información y la comunicación aplicadas al ámbito de la justicia), adoptar reglas mínimas comunes para aproximar los principios tanto del derecho civil como del penal y reforzar la confianza mutua. La UE también debe promover la coherencia respecto al ordenamiento jurídico internacional a fin de crear un entorno jurídico seguro para interactuar con los países que no pertenecen a ella.

Una Europa que protege

El Programa de Estocolmo recomienda el desarrollo de una estrategia de seguridad interior para la UE dirigida a mejorar la protección de los ciudadanos y a luchar contra la delincuencia organizada y el terrorismo. Dentro de un espíritu de solidaridad, la estrategia velará por la mejora de la cooperación policial y judicial en materia penal, así como por la cooperación en la gestión de las fronteras, la protección civil y la gestión de catástrofes. La estrategia de seguridad interior se basará en un planteamiento anticipatorio, horizontal y transversal con tareas claramente repartidas entre la UE y los países que la componen. Se centrará en la lucha contra la delincuencia transfronteriza, tal como:

  • trata de seres humanos;
  • abuso sexual, explotación sexual de menores y pornografía infantil;
  • delincuencia cibernética;
  • delincuencia económica, corrupción, falsificación y piratería;
  • drogas.

En la lucha contra la delincuencia transfronteriza, la seguridad interior se ha de vincular necesariamente a la seguridad exterior. Por consiguiente, debe tenerse en cuenta la estrategia de seguridad exterior de la UE y fortalecerse la cooperación con terceros países.

Acceso a Europa

La UE debe continuar desarrollando sus políticas integradas de gestión de fronteras y concesión de visados para facilitar el acceso a Europa de los ciudadanos que no pertenecen a ella, sin menoscabar la seguridad de sus propios ciudadanos. Es preciso contar con controles fronterizos reforzados para impedir la inmigración ilegal y la delincuencia transfronteriza. Al mismo tiempo, se debe garantizar el acceso a quienes necesiten de protección internacional y a los grupos de personas en situación de vulnerabilidad, tales como los menores no acompañados. Así pues, debe reforzarse el papel de Frontex (la agencia europea de fronteras exteriores) para que sea capaz de responder de manera más eficaz a los desafíos actuales y futuros. El Sistema de Información de Schengen de segunda generación (SIS II) y el Sistema de Información de Visados (VIS) siguen siendo esenciales para fortalecer los controles en las fronteras exteriores y, por consiguiente, deben hacerse plenamente operativos. Asimismo, es preciso seguir trabajando en el desarrollo de la política común de concesión de visados y en la intensificación de la cooperación consular regional.

Una Europa de la solidaridad

Basándose en el Pacto Europeo sobre Inmigración y Asilo, la UE debe desarrollar una política de migración exhaustiva y flexible. Esta política habrá de centrarse en la solidaridad y la responsabilidad. Además, tiene que abordar las necesidades tanto de los países de la UE como de los migrantes. Debe tener en cuenta las necesidades de los mercados laborales de los países de la UE y, al mismo tiempo, reducir al mínimo la fuga de cerebros de terceros países. También es preciso poner en marcha políticas de integración enérgicas que garanticen los derechos de los migrantes. Por añadidura, una política común de migración debe incluir una política de retorno sostenible y eficaz, sin dejar de trabajar para prevenir, controlar y combatir la inmigración ilegal. No se puede olvidar la necesidad de fortalecer el diálogo y la cooperación con terceros países (tanto de tránsito como de origen), sobre todo a través del desarrollo del Enfoque Global de la Migración.

Es necesario esforzarse para establecer el Sistema Europeo Común de Asilo (SECA) para 2012. En este sentido, es fundamental el desarrollo de la Oficina Europea de Apoyo al Asilo (OEAA). Al proporcionar un procedimiento de asilo común para todos los países de la Unión y un estado uniforme para los beneficiarios de la protección internacional, el SECA deberá crear un espacio de protección y solidaridad en la UE.

Europa en un mundo globalizado

La dimensión exterior de la política de la UE también se debe tener en cuenta en el espacio de libertad, seguridad y justicia. De este modo, se abordarán mejor los retos a los que se enfrenta la UE en este momento, además de consolidar las oportunidades de cooperación con terceros países. Todas las actuaciones de la UE en este campo deberán estar conformes con los siguientes principios:

  • mantener una política de relaciones exteriores única para toda la UE;
  • trabajar en asociación con terceros países (incluidos países candidatos, vecinos y pertenecientes al EEE/Schengen, los Estados Unidos de América y la Federación de Rusia);
  • promover las normas y los valores europeos e internacionales, así como ratificar los acuerdos de las Naciones Unidas, el Consejo de Europa y la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado;
  • intercambiar información sobre actividades bilaterales y multilaterales;
  • actuar dentro de un espíritu de solidaridad, coherencia y complementariedad;
  • hacer un uso eficaz de todos los instrumentos y recursos disponibles;
  • emprender tareas de información, vigilancia y evaluación respecto de la dimensión exterior de la justicia y los asuntos de interior;
  • aplicar un planteamiento anticipatorio en sus relaciones exteriores.

El Programa de Estocolmo se aplica por medio de un plan de acción que se adoptará en junio de 2010.

Última modificación: 16.03.2010

Véase también

  • Sitio web del Programa de Estocolmo (EN) (FR) (SV)
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