RSS
Índice alfabético
Esta página se encuentra disponible en 4 idiomas

We are migrating the content of this website during the first semester of 2014 into the new EUR-Lex web-portal. We apologise if some content is out of date before the migration. We will publish all updates and corrections in the new version of the portal.

Do you have any questions? Contact us.


Transposición al Derecho nacional de las Directivas relativas al mercado interior

La transposición de las Directivas relativas al mercado interior es fundamental para el correcto funcionamiento del mercado interior. Los Estados miembros son enteramente responsables de ello y deben respetar sobre todo dos condiciones esenciales en la transposición de directivas: por una parte, la transposición debe ser correcta y, por otra, debe llevarse a cabo en los plazos prescritos por las propias directivas.

ACTO

Recomendación de la Comisión, de 12 de julio de 2004, relativa a la transposición al Derecho nacional de las Directivas que afectan al mercado interior (Texto pertinente a efectos del EEE) [Diario Oficial L 98 de 16.4.2005].

SÍNTESIS

A causa de la falta de rigor en la transposición de las Directivas relativas al mercado interior por parte de los Estados miembros, la Comisión les recomienda que adopten mejores prácticas para una transposición correcta y dentro de los plazos establecidos.

Por su naturaleza, las directivas son medidas que obligan a los Estados miembros a alcanzar un resultado. Los Estados miembros pueden elegir para ello la forma y los medios que prefieran. Para ello, los Estados miembros disponen de un plazo para transponer las directivas.

La transposición, correcta y dentro de los plazos establecidos, de las Directivas relativas al mercado interior es fundamental sobre todo para el buen funcionamiento del mercado interior.

En una Unión de veinticinco Estados miembros, la transposición tardía o incorrecta puede provocar la fragmentación del mercado interior y una menor competitividad de la economía europea en relación con las perspectivas de crecimiento y cohesión social.

Además, conviene informar a los ciudadanos y las empresas sobre la situación de la transposición de las directivas y sobre los derechos que les asisten en ese caso.

La transposición de las directivas es competencia exclusiva de los Estados miembros de conformidad con el artículo 10 del Tratado CE. No obstante, existen procedimientos que permiten estimular a los Estados miembros a transponer las directivas correctamente y dentro de los plazos, y también vigilarlos y sancionarlos en caso de transposición incorrecta y tardía, mediante:

  • el procedimiento por incumplimiento previsto en el artículo 226 del Tratado CE, que puede llevar a la Comisión a denunciar ante el Tribunal de Justicia a los Estados miembros que no hayan transpuesto las directivas correctamente o a tiempo;
  • la publicación periódica de los resultados de los Estados miembros en materia de transposición en el Cuadro de indicadores del mercado interior.

A pesar de la eficacia de estos procedimientos, los Estados miembros no siempre aplican de forma rigurosa las obligaciones de transposición de las directivas. La Comisión propone por tanto un enfoque más preventivo para poner remedio. Desde su Comunicación de 2002 sobre la mejora del control de la aplicación del Derecho comunitario [COM (2002) 725 final], la Comisión presta su ayuda a los Estados miembros.

La Comisión recomienda especialmente a los Estados miembros la adopción de buenas prácticas basadas en los ejemplos de determinados Estados miembros. Ya había anunciado su intención de publicar una recomendación para describir una serie de buenas prácticas con objeto de mejorar la rapidez y la calidad de la transposición en su Comunicación sobre la Estrategia para el mercado interior - Prioridades 2003-2006. De esta manera, los Estados miembros deberían concentrarse en sus procedimientos y en sus prácticas nacionales para garantizar que respetan sistemáticamente esa obligación legal, principalmente a través de las siguientes medidas:

  • remediando las causas últimas de transposición incorrecta o tardía;
  • escogiendo los procedimientos y las prácticas más apropiados y más eficaces que respeten sus especificidades nacionales propias;
  • elaborando cuadros sobre la correspondencia entre las directivas y la legislación de transposición;
  • no añadiendo a esas medidas nacionales de ejecución condiciones y requisitos que no sean necesarios y que puedan poner en peligro los objetivos de la directiva.

El anexo de la Recomendación aporta indicaciones sobre las buenas prácticas cuya observancia podría ser interesante, a saber:

  • considerar la transposición correcta y dentro de los plazos una prioridad política y operativa permanente;
  • garantizar, permanentemente, un seguimiento y una coordinación de la transposición de las Directivas relativas al mercado interior en el ámbito administrativo y político;
  • procurar que la preparación de la transposición tenga lugar cuanto antes y su objeto sea que la transposición se efectúe correctamente y dentro de los plazos;
  • trabajar en estrecha colaboración con los parlamentos nacionales y regionales que tengan competencias propias y que intervengan en la transposición de las Directivas relativas al mercado interior a fin de garantizar una transposición correcta y dentro de los plazos;
  • actuar rápidamente, de forma visible y eficaz para transponer las directivas pendientes.

Además, en el marco del procedimiento de transposición, los Estados miembros deberían adjuntar a las medidas nacionales de ejecución, tanto en el momento de su transmisión en la fase de proyecto a los parlamentos nacionales como en el de su notificación a la Comisión:

  • una declaración de conformidad con el Derecho comunitario;
  • información sobre los elementos de la directiva que se han transpuesto efectivamente.

En la hipótesis de la integración de la transposición de una directiva en un procedimiento legislativo de alcance más amplio, los Estados miembros deberían cerciorarse de que dicho procedimiento no retrasará la aplicación de la directiva.

Por último, las informaciones relativas a la transposición deberían ser objeto de una publicación destinada a los ciudadanos y las empresas. Un sitio Internet puesto en marcha por cada gobierno a escala nacional podría servir como soporte ideal. Esas informaciones deberían precisar:

  • el plazo de transposición que permita saber si la transposición tiene lugar dentro de los plazos o si se retrasa;
  • el contenido de la transposición de la directiva especificando si la ésta se transpone íntegra o parcialmente;
  • los derechos de los ciudadanos y las empresas en función de la naturaleza de la transposición realizada.
Última modificación: 27.05.2005
Aviso jurídico | Sobre este sitio | Búsqueda | Dirección de contacto | Arriba