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Reacción en caso de catástrofes y crisis en los terceros países

La presente Comunicación expone una serie de medidas que tienen por objetivo común promover la eficacia, la coherencia y la coordinación de los distintos instrumentos de política exterior de la Unión en las situaciones de crisis y catástrofes, preservando la especificidad de su misión.

ACTO

Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones - Potenciar la respuesta de la UE en las situaciones de catástrofe o crisis en terceros países [COM (2005) 153 final - No publicada en el Diario Oficial].

SÍNTESIS

Dar una respuesta coherente y racional

La Comunidad dispone, al margen de los instrumentos existentes en el ámbito de las relaciones exteriores, de numerosos instrumentos de política interior que pueden utilizarse para reforzar las medidas generales adoptadas en caso de catástrofe. Estos instrumentos se enmarcan en distintos ámbitos: la investigación, la sociedad de la información, la justicia, la libertad, la seguridad y la pesca.

La diversidad de capacidades de que dispone la Unión constituye una de sus fuerzas, y resulta esencial para afrontar el doble reto de dar una respuesta racional, rápida y flexible en caso de emergencia, y movilizar y desarrollar estos recursos de una forma coherente.

Refuerzo de las capacidades de reacción de la Unión

La Unión Europea (UE) está en condiciones de reaccionar sin demora ante las catástrofes gracias a:

Las capacidades militares de la UE, sobre todo las capacidades logísticas, completan la ayuda proporcionada en el marco de estos dos dispositivos. Es no obstante indispensable velar por que las capacidades militares utilizadas en el marco de una acción humanitaria mantengan su carácter civil e imparcial. La Comisión, que considera que es esencial preservar la neutralidad del «espacio humanitario», concede una gran importancia al respeto de las directrices de las Naciones Unidas sobre la utilización de los recursos militares y la protección civil en el marco de las operaciones de ayuda humanitaria vinculadas o no a conflictos.

La Unión Europea reconoce el papel de coordinador desempeñado por la OCAH (EN) en caso de catástrofe. El transporte de la ayuda humanitaria de la Comunidad corre principalmente a cargo de los organismos especializados de la ONU, la Cruz Roja y ONG europeas.

Las asociaciones celebradas por ECHO (EN) (FR) con las citadas organizaciones, así como el establecimiento de procedimientos de financiación rápida, sitúan a la Comunidad entre los principales donantes en caso de catástrofe repentina. Con vistas a mejorar el estado de preparación, la Comisión financiará el transporte previo de artículos de primera necesidad.

Para una evaluación fiable y rápida de las necesidades, es importante poder basarse en una red de expertos en ayuda humanitaria. La Comisión aumentará su número de expertos, que pasará de 69 a 150; estos expertos seguirán un curso de formación en los métodos de evaluación de los otros actores institucionales (las Naciones Unidas, la Cruz Roja, etc.), y se crearán equipos multisectoriales especializados que podrán desplegarse en 24 horas en caso de catástrofe.

Para mejorar la coherencia del conjunto de las reacciones de la UE en el ámbito humanitario, la Comisión considera que es esencial establecer un flujo de información uniformada. Ésta es la razón por la que propone:

  • la creación de una red que interconecte los centros de coordinación de ayuda humanitaria de emergencia que existen en los Estados miembros;
  • la mejora del sistema utilizado para los informes humanitarios de la UE (sistema conocido como de los «14 puntos») y su armonización con el sistema de seguimiento financiero de la OCAH de las Naciones Unidas;
  • la puesta de los expertos en ayuda humanitaria destinados in situ a disposición de los Estados miembros para aconsejarles sobre la prestación de una ayuda humanitaria bilateral.

El mecanismo comunitario de protección civil puede emplearse fuera de la UE bien de manera autónoma, bien mediante una contribución a una operación realizada por una organización internacional; la coordinación de estas intervenciones recaerá en la Comisión y la Presidencia de la UE.

La Comisión propone la adopción de varias acciones inmediatas que contribuirán a mejorar el mecanismo existente y a optimizar las repercusiones de la ayuda prestada en el marco jurídico vigente. A más largo plazo, es posible prever reformas estructurales más ambiciosas, respaldadas por recursos financieros suplementarios y destinadas a reforzar las capacidades en materia de protección civil.

Una buena evaluación de las necesidades desde la primera fase resulta fundamental en todas las fases de intervención. Con el fin de reforzar la eficacia de la ayuda comunitaria a la reconstrucción, la Comisión creará varios equipos de evaluación y planificación que reunirán a los responsables geográficos y a los especialistas por sectores procedentes de la Comisión en su conjunto y de sus 130 delegaciones.

Los equipos habrán de estar dispuestos a movilizarse en un breve plazo para misiones que podrían durar hasta un mes, y deberán poder recurrir a expertos externos. Para constituir estos equipos:

  • se elaborará un cuadro de rotación de los expertos internos;
  • se preparará un curso de formación común;
  • se adoptarán las medidas necesarias para que el personal pueda ser relevado de sus funciones y movilizado de forma rápida.

La Comisión cree que la célula de planificación civil-militar del Estado Mayor de la UE en el seno del Secretariado del Consejo posee un rol esencial en la definición de las reacciones de la UE en situaciones de crisis. Sobre la base de la experiencia adquirida en la gestión de las medidas de ayuda y estabilización en caso de conflicto, la Comisión ha designado dos representantes en la célula civil-militar para fomentar la coherencia entre las hipótesis de planificación de la Comisión Europea y las medidas de la PESC.

Necesidad de medidas estructurales a más largo plazo

La Comisión ha anunciado la instauración de una estructura ligera que permita mejorar la coordinación instantánea de las políticas entre los servicios de la institución en caso de crisis ocurridas fuera de la Unión Europea. Esta iniciativa permitiría tanto aumentar los flujos de información transmitida a los responsables políticos como reforzar la coordinación con la Secretaría General del Consejo.

La Comisión seguirá trabajando en la elaboración de una plataforma que prevea una ayuda logística y administrativa común para las medidas exteriores: esta plataforma se encargará de garantizar oportunamente la gestión administrativa de las misiones, la logística y la adjudicación de contratos. Además, la Comisión adoptará una serie de medidas transitorias para acelerar la adjudicación de los contratos vinculados a las misiones de la PESC.

La creación de un instrumento de estabilidad tiene por objeto racionalizar la respuesta comunitaria, estableciendo un único instrumento financiero integrado.

Medidas de prevención, sistema de alerta rápida y preparación ante las catástrofes

Las capacidades de reacción rápida deben ir acompañadas de una estrategia reforzada de prevención de catástrofes, preparación y alerta rápida. En este sentido, la Comunidad tiene previsto crear un dispositivo ACP-CEE que permita hacer frente a las catástrofes naturales (anexo II).

Partiendo de los resultados de la Conferencia mundial sobre la reducción de los desastres naturales de 2005 (declaración de Hyogo y plan de acción 2005-2015 (EN )), la Comisión insistirá en:

  • la integración de la reducción de los riesgos de catástrofes en las políticas de desarrollo sostenible y en los programas desarrollados en los países afectados por las catástrofes;
  • el refuerzo de las capacidades de resistencia a los desastres naturales;
  • la elaboración de un sistema de alerta rápida centrado en las personas;
  • la definición, evaluación y vigilancia de los riesgos de catástrofes;
  • la reducción de los factores de riesgo subyacentes.

La Comisión animará a las organizaciones regionales y subregionales a participar en la aplicación de los sistemas de alerta rápida y desencadenamiento de la alerta, adoptando un enfoque multirriesgo. La Comisión se centrará en la ayuda humanitaria y en la ayuda al desarrollo, orientándolas hacia la preparación local y la acción nacional, la comunicación urgente y los planes de atenuación, haciendo hincapié en el refuerzo de las capacidades a nivel nacional y regional en términos de prevención de catástrofes. Se han previsto algunos instrumentos específicos, elaborados en cooperación con el Centro Común de Investigación de la Comisión y la OCAH, como el Sistema Mundial de Alerta en caso de Catástrofe (GDAS) (EN).

Con el fin de aumentar la eficacia de la alerta rápida, es preciso mejorar significativamente los sistemas de información, las bases de datos y las redes de medición terrestres y por satélite a disposición de la comunidad internacional. Para ello, la Comisión elaborará sus programas en los siguientes foros:

  • la estrategia internacional de las Naciones Unidas para la prevención de catástrofes (EN);
  • el Grupo de Observación de la Tierra (GEO) (EN), que gestionará la Red Mundial de Sistemas de Observación de la Tierra (GEOSS) (EN ) (pdf).

Protección y ayuda a los ciudadanos de la UE

Para ayudar a los ciudadanos europeos afectados por graves situaciones de crisis, la Comisión apoya los trabajos del Grupo «asuntos consulares» sobre el refuerzo de la cooperación consular, así como los del Grupo de Trabajo «cooperación policial» relativos a la instauración de un mecanismo comunitario coordinado para la identificación de las víctimas de catástrofes.

La presente Comunicación incluye dos anexos. El primero es un informe sobre las medidas adoptadas por la Comisión en respuesta al tsunami; el segundo ofrece una visión de conjunto de los distintos instrumentos y programas comunitarios destinados a contribuir a la instauración de un sistema de alerta rápida y preparación frente a las catástrofes en el mundo.

Contexto

La presente Comunicación constituye la respuesta de la Comisión al plan de acción comunitario presentado por la Presidencia luxemburguesa al Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores (CAGRE) de 31 de enero de 2005, tras las inundaciones que asolaron el Océano Índico el 26 de diciembre de 2004. En la Comunicación, el Presidente de la Comisión presentó un plan sobre la evolución a largo plazo de la capacidad de la Unión para anticiparse a las futuras catástrofes y crisis y reaccionar ante ellas.

La presente ficha de síntesis se divulga a título informativo y no pretende interpretar o sustituir el documento de referencia.

Última modificación: 05.10.2007
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