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Estrategia comunitaria sobre las dioxinas, los furanos y los policlorobifenilos (PCB)

La Unión Europea adopta una estrategia para limitar la presencia de dioxinas, furanos y policlorobifenilos (PCB) en el medio ambiente a fin de proteger la salud humana y animal y el medio ambiente.

ACTO

Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social, de 24 de octubre de 2001, «Estrategia comunitaria sobre las dioxinas, los furanos y los policlorobifenilos» [COM (2001) 593 final - Diario Oficial C 322 de 17.11.2001].

SÍNTESIS

Contexto
Las dioxinas, los furanos y los policlorobifenilos (PCB) están muy presentes en la conciencia de los ciudadanos europeos porque tienen múltiples y graves efectos en el medio ambiente y la salud humana. Recientemente estas sustancias químicas también se han relacionado con una serie de accidentes que han puesto de manifiesto los peligros que entrañan. Además, en algunos casos se ha observado un notable aumento de las concentraciones, especialmente de dioxinas. A pesar de la normativa vigente que regula estas sustancias, la Comisión considera que persisten lagunas y que es urgente adoptar medidas suplementarias para proteger la salud humana y el medio ambiente.

Definición
Los tres grupos de sustancias son sustancias químicas persistentes y especialmente tóxicas para los seres humanos y el medio ambiente. Son tres de los doce contaminantes orgánicos persistentes (COP) reconocidos a escala internacional. Los COP se acumulan en los organismos vivos y son resistentes a la degradación. Estos tres grupos de sustancias tienen, en particular, efectos perturbadores del sistema endocrino, efectos en la reproducción y efectos cancerígenos.

A los efectos de esta estrategia, el término «dioxinas» designa a las dioxinas y los furanos. Entre los PCB, se presta especial atención a los «PCB similares a las dioxinas».

Dioxinas
Las dioxinas son principalmente «subproductos no intencionales» de una serie de reacciones químicas y de procesos de combustión. Se encuentran especialmente en los suelos y los sedimentos. Las dioxinas son más tóxicas que los PCB, si bien las cantidades de PCB liberadas en el medio ambiente son mayores. La vía más importante de exposición humana a estas sustancias es el consumo de alimentos. El cáncer no es el único efecto de las dioxinas y, por ende, no es necesariamente el principal efecto que ha de tomarse en consideración: las dioxinas también pueden dar lugar a trastornos neurológicos, endometriosis, inmunosupresión, etc. Se han observado efectos similares en la fauna salvaje.

PCB
A diferencia de las dioxinas, los PCB son «producidos intencionalmente»; se fabricaron durante décadas hasta 1985, fecha en que se prohibieron su comercialización y utilización. Se extienden por los suelos, los sedimentos y el entorno acuático. Se distinguen dos tipos de usos de los PCB: usos cerrados (por ejemplo, en aparatos eléctricos) y usos abiertos (por ejemplo, como solventes de plaguicidas y materiales ignífugos). Los PCB están clasificados como probables carcinógenos humanos y tienen otros efectos adversos, como la toxicidad reproductiva.

Medidas vigentes
Ya se aplican medidas comunitarias para hacer frente a este problema. Cabe citar, en particular, las relativas a los siguientes ámbitos:

  • incineración de residuos (por ejemplo, directivas relativas a la incineración de residuos y de residuos peligrosos);
  • prevención y control integrados de la contaminación (IPPC);
  • control de los riesgos de accidente grave (Directiva 96/82/CE, que tiene por objeto prevenir los peligros y limitar las consecuencias de los accidentes, por ejemplo);
  • vertidos en las aguas (Directiva 2000/60/CE, Directiva marco sobre aguas, por ejemplo);
  • restricciones de comercialización y utilización de productos químicos (Directiva 85/467/CEE, que prohíbe la comercialización y utilización de PCB y PCT);
  • traslado y eliminación de residuos que contengan PCB (Directiva 96/59/CE relativa a la eliminación de residuos de PCB);
  • alimentación animal.

La Comunidad Europea es también Parte Contratante en varios convenios internacionales y ha firmado el Convenio de Estocolmo sobre los COP.

No obstante, se observan lagunas en la normativa y en los conocimientos, así como problemas relacionados con la aplicación de las medidas existentes.

Objetivos de la estrategia
La Comisión considera que, gracias al planteamiento integrado establecido en la estrategia, podrá controlar el problema de las dioxinas y de los PCB en los próximos diez años. Los tres objetivos principales de la estrategia son los siguientes:

  • evaluar el estado actual del medio ambiente y del ecosistema;
  • disminuir la exposición humana a estas sustancias a corto plazo y mantenerla en niveles seguros a medio y largo plazo;
  • reducir los efectos sobre el medio ambiente.

La estrategia también establece un objetivo cuantitativo, consistente en reducir los niveles de ingesta humana por debajo de un determinado límite (14 picogramos EQT-OMS por kg de peso corporal y semana).

Nuevas actuaciones
Es preciso establecer una serie de actuaciones a corto, medio y largo plazo.

Actuaciones a corto y medio plazo
Su duración prevista es de cinco años y persiguen los siguientes objetivos:

  • Seguir identificando las fuentes de dioxinas y de PCB
    Es esencial disponer de un inventario completo de fuentes y mejorar nuestros conocimientos sobre la aportación de las diferentes fuentes de dioxinas. A tal fin, la estrategia propone actuaciones adaptadas a cada una de las fuentes, que también pueden emprenderse, siempre que sea posible, a través de la normativa vigente.
  • Evaluación de riesgos
    Hay que evaluar los «PCB no similares a las dioxinas», desarrollar métodos de medición para controlar el cumplimiento de la normativa, evaluar las medidas aplicadas y establecer indicadores medioambientales.
  • Gestión de riesgos
    Entre las medidas previstas se incluye la prevención a través de actuaciones específicas que eviten la formación y emisión de estas sustancias, por ejemplo a través del desarrollo de productos sustitutivos, medidas de lucha contra las emisiones, como el fomento de la transferencia de tecnologías, y medidas de control de la calidad del medio ambiente, como los estudios dedicados al agua, el suelo y los residuos.
  • Investigación
    La estrategia comprende una lista de actividades de investigación prioritarias en los ámbitos de la atmósfera, la industria agroalimentaria, etc.
  • Información del público
    Hay que adoptar medidas para calmar las preocupaciones de los ciudadanos, concienciarlos y facilitarles la información pertinente.
  • Cooperación con terceros países y organizaciones internacionales
    Es preciso detectar las principales fuentes de dioxinas en los países candidatos, ya que sus emisiones son probablemente más elevadas que las de la UE.

Actuaciones a largo plazo
La duración de dichas actuaciones es de diez años; su objetivo es establecer nuevas medidas dirigidas a fuentes determinadas y evaluar la eficacia de la normativa vigente:

  • Recogida de datos sobre el nivel de contaminación por dioxinas y PCB en la atmósfera, el agua (sedimentos) y el suelo
    Uno de los principales objetivos en este ámbito es la creación de un sistema de información geográfica para los indicadores seleccionados.
  • Control del nivel de contaminación de la atmósfera, el agua (sedimentos) y el suelo
    Asimismo, es preciso crear un sistema común de control. La Comisión también va a estudiar la posibilidad de establecer un sistema de reacción y alerta rápida para situaciones de peligro grave o de contaminación repentina.
  • Elaboración de otras medidas relativas a las fuentes de dioxinas y PCB y de medidas destinadas a aumentar la protección de los consumidores, especialmente en lo que respecta a los alimentos.

Alimentos y piensos
Dado que los alimentos de origen animal son una de las principales fuentes de exposición humana a las dioxinas y los PCB, una parte de la estrategia global se dedica a las medidas destinadas a reducir la presencia de estas sustancias a lo largo de la cadena alimentaria. Ya se han previsto algunas medidas, que van a aplicarse en 2002. Estas disposiciones legislativas se basan en tres elementos esenciales:

  • establecimiento de niveles máximos en los alimentos y piensos;
  • establecimiento de umbrales de contaminación que sirvan de instrumento para la alerta rápida a fin de advertir de las concentraciones de dioxinas superiores a los valores admisibles;
  • establecimiento de niveles objetivo, a lo largo del tiempo, para limitar la exposición de gran parte de la población a los límites recomendados por los comités científicos.

ACTOS CONEXOS

Reglamento (CE) nº 1881/2006, de 19 de diciembre de 2006, por el que se fija el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimenticios [Diario Oficial L 364 de 20.12.2006].
Este Reglamento establece el contenido máximo de dioxinas y de policlorobifenilos (PCB) similares a las dioxinas entre otros posibles contaminantes de los alimentos.

RECOMENDACIONES Y COMUNICACIONES

Comunicación de la Comisión, de 10 de julio de 2007, relativa a la aplicación de la Estrategia Comunitaria sobre las Dioxinas, los Furanos y los Policlorobifenilos - Segundo informe de situación [COM (2007) 396 - Diario Oficial C 191 de 17.8.2007].
Este informe recoge los principales logros alcanzados durante el período 2004-2006. En lo que se refiere al medio ambiente, en 2004 se adoptaron diversas medidas sobre los contaminantes orgánicos persistentes, en particular para aplicar los acuerdos internacionales en este ámbito. Además, se han registrado progresos, en particular, en relación con las emisiones industriales, la contaminación del suelo, los residuos y el acceso del público a la información. Al mismo tiempo, por lo que respecta a la seguridad alimentaria, en 2006 se actualizó la reglamentación relativa a los contenidos máximos de contaminantes en piensos y alimentos, así como los niveles de contaminación, las tasas de concentración máxima y la normativa sobre los métodos de análisis y control de los alimentos y piensos. Asimismo, se han llevado a cabo numerosos proyectos de investigación a este respecto.

Recomendación del Órgano de Vigilancia de la AELC nº 144/06/COL, de 11 diciembre de 2006, relativa a la reducción de la presencia de dioxinas, furanos y PCB en los piensos y los alimentos [Diario Oficial L 336 de 21.12.2006].
El Órgano de Vigilancia de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) recomienda a sus Estados miembros que efectúen controles aleatorios sobre los alimentos destinados al consumo humano y animal, con objeto de detectar la presencia de determinados contaminantes.
En caso de incumplimiento de los límites recomendados para dioxinas, furanos y PCB, los Estados miembros de la AELC deben adoptar las medidas necesarias para reducir o eliminar la contaminación; para ello, han de buscar su origen y comprobar la presencia de PCB no similares a las dioxinas.
Esos límites figuran en el anexo I del Acuerdo EEE, en la Directiva 2002/32/CE y en el Reglamento (CE) nº 466/2001.

Recomendación de la Comisión, de 16 de noviembre de 2006, relativa al control de los niveles de base de las dioxinas, los PCB similares a las dioxinas y los PCB no similares a las dioxinas en los productos alimenticios [Diario Oficial L 322 de 22.11.2006].

Recomendación de la Comisión, de 6 de febrero de 2006, relativa a la reducción de la presencia de dioxinas, furanos y PCB en los piensos y los alimentos [Diario Oficial L 42 de 14.2.2006].

Comunicación de la Comisión, de 13 de abril de 2004, relativa a la aplicación de la estrategia comunitaria sobre las dioxinas, los furanos y los policlorobifenilos [COM (2004) 240 - Diario Oficial C 122 de 30.4.2004].
Este informe recoge los principales logros alcanzados desde finales de 2001 hasta finales de 2003 con las medidas relativas al medio ambiente y a los alimentos y piensos. En lo que respecta al medio ambiente, las principales medidas hacen referencia, en particular, al conocimiento de la situación en los países adherentes y candidatos y la ayuda a la capacitación en dichos países, la investigación relativa a los riesgos derivados de las dioxinas y demás sustancias nocivas, la sensibilización y la información al público, la necesaria ratificación de los acuerdos internacionales y la difusión de las mejores prácticas. En el ámbito de la seguridad alimentaria, las principales medidas se refieren al establecimiento de límites máximos, y de niveles de contaminación y de concentración, así como a determinadas cuestiones específicas.

Última modificación: 12.10.2007
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