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Normas de calidad ambiental aplicables a las aguas superficiales

La Comisión establece normas de calidad ambiental para limitar la cantidad de determinadas sustancias químicas que presentan un riesgo significativo para el medio ambiente y la salud en las aguas superficiales de la Unión Europea (UE). Las normas van acompañadas de un inventario de vertidos, emisiones y pérdidas de dichas sustancias para controlar si cumplen o no los objetivos de reducción o interrupción.

ACTO

Directiva 2008/105/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2008, relativa a las normas de calidad ambiental en el ámbito de la política de aguas, por la que se modifican y derogan ulteriormente las Directivas 82/176/CEE, 83/513/CEE, 84/156/CEE, 84/491/CEE y 86/280/CEE del Consejo, y por la que se modifica la Directiva 2000/60/CE.

SÍNTESIS

La presente directiva establece normas de calidad ambiental relativas a la presencia, en las aguas superficiales *, de sustancias o grupos de sustancias identificadas como prioritarias en razón del riesgo significativo que presentan para el medio acuático, o a través de él, y de otros contaminantes determinados.

Las sustancias prioritarias están definidas por la Directiva 200/60/CE (o Directiva marco de aguas), que establece una lista de 33 sustancias prioritarias, entre las cuales se encuentran el cadmio, el plomo, el mercurio, el níquel y sus componentes, el benceno, los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) e, incluso, el DDT total. Entre las sustancias prioritarias, 20 están clasificadas como peligrosas.

Las normas de calidad ambiental consideradas son límites de concentración; es decir, la cantidad de las sustancias en cuestión en el agua no debe superar determinados umbrales. Dos son los tipos de normas propuestas:

  • valor o concentración media anual: el objetivo de esta norma es garantizar la calidad del medio acuático a largo plazo;
  • concentración máxima admisible de la sustancia, medida de forma puntual: el objetivo de esta segunda norma es limitar los picos de contaminación a corto plazo.

Las normas de calidad propuestas difieren según se trate de aguas superficiales continentales * (los ríos y lagos) y de otras aguas superficiales (de transición *, costeras y aguas territoriales). Además, se prevén normas específicas para los metales y determinadas sustancias.

Los Estados miembros deben velar por que se cumplan las normas citadas. También han de comprobar que la concentración de las sustancias consideradas no aumente de manera significativa en los sedimentos o en la biota pertinente.

La directiva prevé asimismo que los Estados miembros fijen zonas de mezcla, en las que se autorice la superación de las normas de calidad en la medida en que no afecten al cumplimiento de esas normas en el resto de las masas de aguas superficiales. Las zonas deben estar claramente delimitadas en los planes de gestión de las cuencas hidrográficas elaborados en virtud de la Directiva marco de aguas.

Para cada cuenca hidrográfica, los Estados miembros deben elaborar un inventario de emisiones, vertidos y pérdidas de las sustancias identificadas por la presente directiva. Partiendo de dicho inventario, la Comisión ha de comprobar si, de aquí a 2018, se cumplen los objetivos de reducción gradual de la contaminación debida a las sustancias prioritarias y de interrupción o supresión gradual de emisiones, vertidos y pérdidas de sustancias peligrosas prioritarias. La fecha límite propuesta para el cumplimiento del objetivo de interrupción es el año 2025.

La Directiva 2008/105/CE deroga las Directivas 82/176/CEE, 83/513/CEE, 84/156/CEE, 84/491/CEE y 86/280/CEE a partir del 22 de diciembre de 2012.

Contexto

El apartado 7 del artículo 16 de la Directiva marco de aguas (Directiva 2000/60/CE) exigió la elaboración de normas de calidad ambiental aplicables al agua. Deben respetarse las normas de calidad medioambiental para las sustancias prioritarias y otros determinados contaminantes para obtener un buen estado químico de las aguas superficiales.

Este sistema beneficiaría notablemente a los europeos y al medio ambiente, y permitiría, además, reducir los costes del tratamiento del agua potable y mejorar la calidad de los organismos que viven en esas aguas y la calidad del ganado que abreva en ellas. Por otra parte, se reducirán considerablemente las cargas burocráticas.

Términos clave del acto
  • Aguas superficiales: las aguas continentales, excepto las aguas subterráneas; las aguas de transición y las aguas costeras, y, en lo que se refiere a su estado químico, también las aguas territoriales.
  • Aguas continentales: todas las aguas quietas o corrientes en la superficie del suelo y todas las aguas subterráneas situadas hacia tierra desde la línea que sirve de base para medir la anchura de las aguas territoriales.
  • Aguas de transición: masas de agua superficial próximas a la desembocadura de los ríos que son parcialmente salinas como consecuencia de su proximidad a las aguas costeras, pero que reciben una notable afluencia de agua dulce.

REFERENCIAS

Acto

Entrada en vigor

Plazo de transposición en los Estados miembros

Diario Oficial

Directiva 2008/105/CE

13.1.2009

-

DO L 348 de 24.12.2008

ACTOS CONEXOS

Comunicación de la Comisión, de 17 de julio de 2006, «Prevención y control integrados de la contaminación química de las aguas superficiales en la Unión Europea» [COM (2006) 398 final – no publicada en el Diario Oficial].
En dicha Comunicación, la Comisión explica que prefiere delegar en los Estados miembros la tarea de adoptar medidas específicas en el ámbito de las aguas superficiales por motivos de eficacia, flexibilidad y coste. Considera que la legislación comunitaria vigente permite alcanzar un elevado nivel de protección del medio acuático y de la salud humana, si se aplica íntegra y correctamente.
Para ello, propone una serie de medidas, como modificar la Directiva IPPC y la relativa a los pesticidas; mejorar la aplicación de la legislación y su control mediante un sistema de intercambio de información; crear procedimientos que permitan a los Estados miembros facilitar la información necesaria para la elaboración de decisiones, y mejorar el acceso a la información mediante un sistema de información sobre el agua (WISE).

Directiva 2006/11/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de febrero de 2006, relativa a la contaminación causada por determinadas sustancias peligrosas vertidas en el medio acuático de la Comunidad (versión codificada) [Diario Oficial L 64 de 4.4.2006].
Esta Directiva codifica y sustituye a la Directiva 76/464/CEE, que obliga a que todo vertido de determinadas sustancias deba ser previamente autorizado, establece límites máximos de emisión de esas sustancias y obliga a los Estados a mejorar la calidad de sus aguas.

Última modificación: 24.07.2009
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