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Evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambiente

La presente Directiva requiere que determinados planes y programas que puedan tener efectos significativos en el medio ambiente se sometan a una evaluación medioambiental. La evaluación permitirá integrar los aspectos medioambientales en la preparación y adopción de estos planes y programas, y supone una contribución al desarrollo sostenible.

ACTO

Directiva 2001/42/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de junio de 2001 relativa a la evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambiente.

SÍNTESIS

Esta Directiva (denominada Directiva «EAE» sobre la «evaluación ambiental estratégica», tiene por objeto completar la Directiva EIA (SK) (SL) (FI) (Directiva 85/337/CEE).

Los planes y programas públicos cubiertos por la presente Directiva deberán ser objeto de una evaluación medioambiental a lo largo de su preparación y antes de su adopción. Esta evaluación incluye la elaboración de un informe medioambiental (que indique los probables efectos significativos en el medio ambiente y unas alternativas razonables), así como la realización de consultas (al público, autoridades competentes en cuestiones medioambientales y a otros Estados miembros en caso de efectos transfronterizos significativos). El informe medioambiental y los resultados de las consultas deben tenerse en cuenta antes de adoptar el plan o programa en cuestión. Una vez que este sea adoptado, se informará de ello a las autoridades competentes en materia medioambiental, a la opinión pública y a cualquier Estado miembro consultado, y se pondrá a su disposición la información pertinente. Con el fin de determinar a la mayor brevedad posible los efectos negativos imprevistos, es preciso supervisar los efectos significativos que los planes y programas puedan tener en el medio ambiente.

La presente Directiva se aplicará a los siguientes planes y programas públicos (así como a cualquier modificación de los mismos), cuya elaboración o adopción incumban a una autoridad competente y que sean exigidos por disposiciones legales, reglamentarias o administrativas:

  • planes y programas para determinados sectores (agricultura, silvicultura, pesca, energía, industria, transporte, gestión de residuos, gestión de recursos hídricos, telecomunicaciones, turismo, ordenación del territorio urbano y rural o utilización del suelo) y que establezcan el marco para la autorización en el futuro de proyectos enumerados en la Directiva EIA;
  • planes y programas que deban someterse a una evaluación en virtud de los artículos 6 y 7 de la Directiva «Hábitats» (Directiva 92/43/CEE);
  • planes y programas que establezcan un marco para la autorización en el futuro de la aplicación de proyectos distintos a los incluidos en la Directiva EIA (sin limitarse a los sectores anteriormente mencionados) y que por decisión de los Estados miembros se considere que pueden tener efectos significativos en el medio ambiente. Esta decisión puede efectuarse ya sea estudiándolos caso por caso, especificando tipos de planes y programas, o combinando ambos métodos;
  • modificaciones menores de planes y programas, y planes y programas para pequeñas zonas a nivel local, únicamente si pueden tener efectos significativos en el medio ambiente.

Los planes y programas que tengan como único objetivo servir los intereses de la defensa nacional y la protección civil, así como los planes y programas de tipo financiero o presupuestario, no estarán cubiertos por la presente Directiva.

El informe medioambiental debe contener en especial la siguiente información:

  • el contenido y los objetivos principales del plan o programa, y las relaciones con otros planes y programas pertinentes;
  • la situación medioambiental existente y su probable evolución en caso de no aplicación del plan o programa;
  • las características ambientales de todas las zonas que puedan verse afectadas de manera significativa por el plan o programa;
  • cualquier problema ambiental existente relacionado con el plan o programa, en especial los relativos a las zonas de la red Natura 2000;
  • los objetivos de protección ambiental establecidos a escala internacional, comunitaria y nacional que guarden relación con el plan o programa;
  • las repercusiones ambientales significativas que pueda tener el plan o programa;
  • las medidas previstas para prevenir, reducir y, en la medida de lo posible, compensar cualquier repercusión negativa importante del plan o programa en el medio ambiente;
  • un resumen de los motivos por los que se han seleccionado las alternativas contempladas;
  • una descripción del método de evaluación empleado;
  • las medidas de seguimiento previstas;
  • un resumen de carácter no técnico de la información facilitada.

El proyecto de plan o programa y el informe medioambiental deben ponerse a disposición de las autoridades responsables en materia de medio ambiente y del público, que deberán tener, desde una fase temprana y con plazos adecuados, la posibilidad de expresar su opinión sobre el proyecto de plan o de programa antes de su aprobación o sumisión al procedimiento legislativo.

El Estado miembro responsable de la elaboración de un plan o programa debe enviar a los demás Estados miembros una copia del proyecto, junto con una copia del informe sobre los efectos en el medio ambiente:

  • cuando considere que el plan o programa pudiera tener repercusiones ambientales en el territorio de otros Estados miembros;
  • a petición de esos Estados miembros.

Estos últimos pueden iniciar consultas sobre los efectos transfronterizos del plan o programa con el Estado miembro responsable, así como sobre las medidas previstas para reducirlos o eliminarlos.

El informe medioambiental y las opiniones expresadas por las autoridades responsables y el público, así como los resultados de las consultas transfronterizas deben ser tomados en consideración por la autoridad competente durante la elaboración y antes de la adopción del plan o programa.

Cuando se apruebe un plan o programa, el Estado miembro responsable debe informar a las partes interesadas y consultadas, y poner a su disposición:

  • el plan o programa aprobado;
  • una declaración que resuma de qué manera se han integrado en el plan o programa los aspectos medioambientales y el informe medioambiental;
  • las opiniones expresadas y los resultados de las consultas;
  • las razones de la elección del plan o programa aprobado;
  • las medidas de seguimiento adoptadas.

Los Estados miembros podrán establecer procedimientos coordinados o comunes para evitar la duplicación de las evaluaciones para los planes o programas en los que existe obligación de efectuar una evaluación de sus efectos en el medio ambiente a la vez en virtud de la presente Directiva y de otras normas comunitarias.

Antes del 21 de julio de 2006 y, a continuación, cada siete años, la Comisión debe remitir al Parlamento y al Consejo un informe sobre la aplicación de la Directiva.

REFERENCIAS

ActoEntrada en vigorPlazo de transposición en los Estados miembrosDiario Oficial

Directiva 2001/42/CE

21.7.2001

21.7.2004

DO L 197 de 21.7.2001

ACTOS CONEXOS

Informe de la Comisión, de 14 de septiembre de 2009, sobre la aplicación y efectividad de la Directiva de Evaluación Ambiental Estratégica (Directiva 2001/42/CE) [COM(2009) 469 final – no publicado en el Diario Oficial].
El informe muestra que los Estados miembros empiezan ahora a aplicar la Directiva. Por consiguiente, es necesario acumular más experiencia para decidir si se requiere alguna modificación y, en caso afirmativo, de qué naturaleza. Los Estados miembros deben consolidar los sistemas y procesos de evaluación ambiental estratégica como elemento de mejora del proceso de planificación.
En general, la Directiva EIA contribuye a tener en cuenta las cuestiones ambientales en los procesos de planificación y a una mejor integración de los aspectos medioambientales en las fases iniciales del proceso. Mediante sus exigencias (informe medioambiental, consulta e información a las autoridades competentes y al público afectado, etc.), la Directiva garantiza que los procedimientos de planificación se lleven a cabo de una forma mejor y más armonizada, y contribuye a que los procesos de decisión sean más transparentes y participativos

Informe de la Comisión de 27 de octubre de 2006 sobre la relación entre la Directiva EAE y los fondos comunitarios [COM (2006) 639 final – no publicado en el Diario Oficial].
Tras la reforma de los Fondos Estructurales de 2006, cualquier plan o programa adoptado después de 2006 en el marco de esos Fondos y que entre en el ámbito de aplicación de la Directiva EAE, debe someterse a una evaluación ambiental previa. Esa evaluación sustituye al componente ambiental de la evaluación ex ante impuesta a los planes de desarrollo, a las intervenciones y a los complementos del programa de los Fondos Estructurales para el período 2000-2006. Por otra parte, en los casos en que no se requiere una evaluación ambiental estratégica, en la evaluación ex ante obligatoria del plan o programa hay que tener en cuenta, de todas formas, el impacto ambiental de la propuesta.

Última modificación: 19.03.2010
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