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Conservación de las especies migratorias - Convención de Bonn

La Convención de Bonn pretende impulsar la cooperación internacional con objeto de conservar las especies migratorias de la fauna silvestre.

ACTO

Decisión 82/461/CEE del Consejo, de 24 de junio de 1982, relativa a la celebración del Convenio sobre conservación de las especies migratorias de la fauna silvestre (Convención de Bonn).

SÍNTESIS

La Convención de Bonn tiene por objeto la conservación de las especies migratorias a escala mundial. La fauna silvestre requiere una atención especial dada su importancia desde el punto de vista mesológico, ecológico, genético, científico, recreativo, cultural, educativo, social y económico.

La Convención define los términos siguientes:

  • «especie migratoria» significa el conjunto de la población o de cualquier parte de la misma separada geográficamente de la población de toda especie o de todo taxón inferior de animales silvestres, de los que una fracción importante franquea cíclicamente y de forma previsible uno o más límites de jurisdicción nacional;
  • «estado de conservación» de una especie migratoria significa el conjunto de las influencias que, actuando sobre dicha especie migratoria, pueden afectar a largo plazo su distribución y la importancia de su población;
  • «amenazada» significa, para una especie migratoria dada, que se encuentra en peligro de extinción en el conjunto o en una parte importante del territorio de un Estado.

Las Partes en la Convención reconocen la importancia de la protección de las especies migratorias y afirman la necesidad de prestar una atención especial a las especies cuyo estado de conservación sea desfavorable.

Para evitar que una especie migratoria se convierta en especie amenazada, las Partes deben tratar de:

  • promover, cooperar y colaborar en la financiación de trabajos de investigación relativos a especies migratorias;
  • conceder protección inmediata a las especies migratorias que figuran en el apéndice I;
  • celebrar acuerdos relacionados con la conservación y la gestión de las especies migratorias incluidas en el apéndice II.

Para proteger a las especies migratorias amenazadas, las Partes en la Convención se esforzarán por:

  • conservar o restaurar el hábitat de la especie amenazada;
  • prevenir, eliminar, compensar o reducir al mínimo los efectos negativos de las actividades o de los obstáculos que constituyan un impedimento grave a la migración de la especie;
  • prevenir, reducir o controlar, cuando sea posible y apropiado, los factores que amenacen o puedan amenazar en mayor medida a dicha especie.

Las Partes que sean Estados del área de distribución (superficies terrestres o acuáticas que una especie migratoria habita, atraviesa o sobrevuela en un momento dado durante su itinerario habitual de migración) prohibirán la captura de animales de especies que figuren en el apéndice I, salvo excepciones (captura con fines científicos, proyecto de mejora de la especie). Estas excepciones deben ser precisas en su contenido, limitadas en el espacio y en el tiempo, y no actuar en detrimento de la especie.

La conservación y la gestión de las especies enumeradas en el apéndice II pueden ser objeto de acuerdos internacionales.

Líneas directrices relativas a la celebración de acuerdos:

  • garantizar el restablecimiento o el mantenimiento de la especie migratoria de que se trate;
  • cubrir el conjunto del área de distribución de la especie migratoria;
  • posibilidad de adhesión de todos los Estados del área de distribución, sean o no Partes en la presente Convención;
  • tratar sobre más de una especie migratoria, cuando sea posible.

Cada acuerdo deberá incluir la información siguiente:

  • el nombre de la especie migratoria de que se trate;
  • el área de distribución y el itinerario de migración;
  • las medidas de aplicación del acuerdo;
  • los procedimientos para resolver controversias;
  • la designación de la autoridad encargada de la aplicación del acuerdo.

Podrán preverse asimismo:

  • trabajos de investigación sobre la especie;
  • intercambio de información sobre la especie migratoria;
  • la conservación o restauración de una red de hábitats que permitan la conservación de la especie;
  • exámenes periódicos del estado de conservación de la especie;
  • procedimientos de urgencia que permitan reforzar rápidamente las medidas existentes.

La Conferencia de las Partes constituye el órgano de decisión de la Convención. Asimismo, velará por la aplicación correcta de la Convención y, a tal fin, podrá formular recomendaciones.

La Convención, así como los apéndices I y II, podrán ser objeto de modificaciones.

Toda diferencia que surja entre dos o más Partes en la Convención será objeto de negociaciones entre las Partes afectadas. A falta de acuerdo, las Partes podrán someter la controversia al arbitraje, en particular al del Tribunal permanente de arbitraje de la Haya, quedando vinculadas por la decisión arbitral.

La Convención de Bonn fue firmada en 1979 y entró en vigor el 1 de noviembre de 1983.

REFERENCIAS

Acto Entrada en vigor Transposición en los Estados miembros Diario Oficial
Decisión 82/461/CEE 24.6.1982 - DO L 210 de 19.7.1982

ACTOS CONEXOS

Decisión 98/145/CE del Consejo, de 12 de febrero de 1998, sobre la aprobación en nombre de la Comunidad Europea de las enmiendas a los anexos I y II del Convenio de Bonn sobre la conservación de las especies migratorias de la fauna silvestre decididas en la Quinta Conferencia de las Partes en el Convenio [Diario Oficial L 46 de 17.2.1998].
Dicha Decisión del Consejo incluye la lista de 21 especies que deben añadirse en el apéndice I de la Convención (especies amenazadas) y de 22 especies que deben añadirse en el apéndice II (especies cuyo estado de conservación requiere la celebración de acuerdos internacionales).

Decisión 2006/871/CE del Consejo, de 18 de julio de 2005, relativa a la celebración por parte de la Comunidad Europea del Acuerdo sobre la conservación de aves acuáticas migratorias de África y de Eurasia [Diario Oficial L 345 de 8.12.2006].
De acuerdo con la Convención de Bonn, que prevé la celebración de acuerdos regionales para las especies enumeradas en su apéndice II, la Comunidad firmó el 1 de septiembre de 1997 un acuerdo que pretende instaurar un marco jurídico internacional adecuado para la conservación de las especies y de las poblaciones de aves acuáticas cuyas especies migran a la región paleártica y a África. La presente Decisión aprueba el acuerdo en nombre de la Comunidad. En vigor desde el 1 de noviembre de 1999, el Acuerdo cubre, por un lado, 235 especies de aves acuáticas dependientes ecológicamente de los humedales en una parte, como mínimo, de su ciclo anual y, por otro lado, una zona de 60 millones de kilómetros cuadrados que comprende los 116 Estados del área de distribución y la totalidad de los continentes africano y europeo, así como parte de Asia. El Acuerdo requiere la adopción de una serie de medidas coordinadas para conseguir y mantener un estado favorable de conservación para las aves acuáticas migratorias de África y de Eurasia que enumera. Estas medidas incluyen, entre otras, la protección y la restauración de los parajes frecuentados por las aves migratorias, la prohibición de especies no indígenas de aves acuáticas y la cooperación entre Estados en situaciones de emergencia. El Acuerdo también prevé medidas, en forma de un plan de acción, para algunas especies prioritarias que identifica. Este plan de acción incluye medidas relativas a la conservación de estas especies y sus hábitats (prohibición de la captura de aves y de sus huevos sin excepción, prohibición de las perturbaciones y del comercio, conservación y rehabilitación de los espacios, etc.), la ordenación de las actividades humanas (caza, turismo ecológico, etc.), la investigación y el seguimiento (seguimiento de las poblaciones, de estudios sobre la dinámica de las poblaciones y la evolución de sus hábitats, etc.), la educación y la formación, así como la puesta en marcha del plan de acción (con prioridad a las poblaciones más amenazadas).

Última modificación: 19.12.2006
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