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Control de las fuentes radiactivas selladas de actividad elevada y de las fuentes huérfanas

La Unión Europea establece un marco de medidas para prevenir la exposición a las radiaciones ionizantes derivadas de un control inadecuado de las fuentes radiactivas selladas de actividad elevada y armonizar los controles en los Estados miembros.

ACTO

Directiva 2003/122/Euratom del Consejo, de 22 de diciembre de 2003, sobre el control de las fuentes radiactivas selladas de actividad elevada y de las fuentes huérfanas.

SÍNTESIS

Contexto: Las fuentes radiactivas selladas

Una fuente radiactiva sellada es una fuente que contiene sustancias radiactivas y que se ha construido de tal modo que impida su escape en las condiciones de uso habituales, lo que excluye toda posibilidad de contaminación. Estas fuentes radiactivas selladas, ampliamente utilizadas en la industria, la medicina y la investigación, suelen caracterizarse por su pequeño tamaño y su movilidad.

En este contexto, el Tratado Euratom (título II, capítulo 3) establece medidas para proteger la salud de los trabajadores y de la población contra los peligros de las radiaciones ionizantes. Así pues, ya existen normas básicas comunitarias al respecto (Directiva 96/29/Euratom) con disposiciones aplicables a las fuentes radiactivas selladas de actividad elevada.

Ahora bien, puede suceder que estas fuentes radiactivas sean abandonadas, perdidas, desplazadas o retiradas sin autorización (en cuyo caso se denominan «fuentes huérfanas»). Estas fuentes incontroladas o huérfanas pueden ser descubiertas por personas que no son conscientes de los riesgos que suponen.

Ya existen en varios Estados miembros sistemas de control de las fuentes radiactivas, en aplicación de la Directiva de base 96/29/Euratom. La presente Directiva permite reforzar y armonizar dichos controles.

Ámbito de aplicación

Esta Directiva se refiere a las fuentes radiactivas selladas de actividad elevada. Una fuente se considera fuente de actividad elevada en función de la dosis de materiales radiactivos presente. Desde un punto de vista técnico, esta Directiva se aplica en principio a las fuentes selladas cuya intensidad de dosis a un metro de distancia es superior a 1 mSv/h (milisievert por hora. La unidad de medida de las dosis efectivas de radiación es el sievert).

Autorización

La Directiva 96/29/Euratom ya exige una autorización previa para determinadas prácticas, en particular la utilización de fuentes radiactivas en radiografía industrial, para el tratamiento de productos, la investigación y la exposición de personas con fines terapéuticos.

Los Estados miembros deberán instaurar un sistema de autorización previa para todas las utilizaciones de fuentes de actividad elevada. Antes de expedir la autorización, las autoridades competentes deberán cerciorarse de que el usuario ha adoptado medidas suficientes para garantizar no sólo una utilización segura de la fuente, sino también una gestión segura de la misma tras su utilización.

A este respecto, deberá velarse por que el control se mantenga hasta la transferencia de la fuente para su reciclado, reutilización o eliminación bajo control. También deberá garantizarse que los responsables dispongan, en particular, de los medios financieros adecuados para financiar este último cometido.

Transferencia

Cabe indicar que, a efectos de la Directiva, la «transferencia» se refiere al traspaso de responsabilidad de una persona a otra y no al transporte de las fuentes de un lugar a otro.

Los Estados miembros crearán un sistema que les permita mantenerse adecuadamente informados de las transferencias individuales de fuentes.

Registro

Para garantizar la seguridad, resulta más eficaz centrar el control efectuado por las autoridades en los poseedores de fuentes (toda persona física o jurídica que sea responsable de una fuente de actividad elevada) y no tanto en las propias fuentes.

La nueva medida propone la utilización de una hoja de registro normalizada que los poseedores de fuentes deberán conservar y en la que harán constar información sobre el poseedor de la fuente, las comprobaciones y ensayos realizados con la fuente y sus transferencias.

El poseedor facilitará a la autoridad competente, en forma escrita o electrónica, una copia de los registros: cuando abra el registro, a intervalos regulares que deberán fijar los Estados miembros o las autoridades competentes, si hubiere sufrido cambios la situación consignada en la hoja de registro, cuando se clausuren los registros de una fuente determinada, cuando se clausuren los registros y el poseedor no posea ya ninguna fuente y siempre que así se lo solicite la autoridad competente.

La utilización de estas hojas de registro normalizadas facilitará los intercambios de información y permitirá llevar un registro a las autoridades nacionales o locales que así lo deseen.

Requisitos comunes exigibles a los poseedores de fuentes

El poseedor de fuentes de actividad elevada:

  • velará por que se efectúen regularmente ensayos de fugas para garantizar la integridad de cada fuente de actividad elevada;
  • verificará periódicamente la presencia y el buen estado aparente de las fuentes de actividad elevada en el lugar en que se utilizan o almacenan;
  • garantizará que cada fuente de actividad elevada móvil o fija sea objeto de medidas adecuadas destinadas a impedir el acceso no autorizado, así como la pérdida, el robo o la utilización ilícita de la fuente;
  • notificará rápidamente a la autoridad competente toda pérdida, robo o uso ilícito de una fuente de actividad elevada, así como todo suceso que pueda haberla dañado;
  • devolverá toda fuente de actividad elevada en desuso al proveedor o la trasladará a una instalación reconocida;
  • se cerciorará, en el momento de la transferencia, de que el destinatario dispone de una autorización apropiada;
  • notificará rápidamente a la autoridad competente cualquier incidente o accidente que dé lugar a una exposición involuntaria de trabajadores o de miembros del público.

Identificación y marcado

Las fuentes deberán llevar un número único. Deberán marcarse y etiquetarse con un signo apropiado para advertir del peligro de radiación.

El poseedor velará por que toda fuente de actividad elevada lleve adjunta una información escrita en la que se indique que la fuente ha sido identificada y marcada. En esa información se incluirán fotografías de la fuente, del contenedor de la misma, del embalaje para el transporte, del dispositivo y del equipo, según proceda.

Formación e información

De conformidad con la Directiva 96/29/Euratom, los responsables de la fuente deberán formar e informar a los trabajadores que las procesen sobre los peligros y las consecuencias particulares.

Los Estados miembros fomentarán que la dirección y los trabajadores de las instalaciones en las que es más probable que aparezcan o se procesen fuentes huérfanas:

  • estén informados de la posibilidad de encontrarse con una fuente;
  • conozcan y hayan recibido formación sobre los métodos de detección visual de las fuentes;
  • tengan nociones básicas sobre las radiaciones ionizantes y sus efectos;
  • conozcan y hayan recibido formación sobre las medidas que deben tomarse in situ en caso de detectarse o sospecharse la presencia de una fuente.

Las fuentes huérfanas

Una fuente huérfana es una fuente que no está sometida a control regulador, ya sea porque nunca lo ha estado, ya sea porque ha sido abandonada, perdida, extraviada, robada o transferida sin la autorización pertinente.

El objetivo de la Directiva es impedir que las fuentes sean huérfanas. Las medidas propuestas incluyen:

  • la asignación de responsabilidades claras a los distintos protagonistas en caso de posesión de una fuente huérfana;
  • la creación de una asistencia técnica especializada o de puntos de contacto nacionales en los que las personas que sospechen la presencia de una fuente huérfana puedan obtener rápidamente asesoramiento y asistencia;
  • el establecimiento de controles en los lugares en los que es más probable que aparezcan fuentes huérfanas, como los grandes almacenes de chatarra o las instalaciones de reciclado de metales;
  • la organización de campañas de recuperación de fuentes huérfanas o de fuentes que corran el peligro de pasar a serlo.

Garantía financiera

Los Estados miembros establecerán un sistema de garantía financiera u otro medio equivalente para sufragar los costes de las intervenciones destinadas a recuperar las fuentes huérfanas.

Cooperación internacional e intercambio de información

La Directiva obliga a los Estados miembros a intercambiar información y a cooperar con los demás Estados en lo que se refiere a la pérdida, desplazamiento, robo y descubrimiento de fuentes de actividad elevada.

Autoridad competente

Los Estados miembros designarán a la autoridad competente para aplicar las disposiciones de la Directiva. En caso de que haya varias autoridades, deberá designarse un punto de contacto. Estas autoridades llevarán registros con la información sobre las autorizaciones, las transferencias y la eliminación de fuentes de actividad elevada.

Informe

A más tardar el 31 de diciembre de 2010, los Estados miembros enviarán a la Comisión un informe sobre la experiencia adquirida en la aplicación de la presente Directiva.

REFERENCIAS

ActoEntrada en vigor - Fecha de expiraciónPlazo de transposición en los Estados miembrosDiario Oficial
Directiva 2003/122/Euratom31.12.200331.12.2005DO L 346 de 31.12.2003
 
Última modificación: 15.05.2007

Véase también

Para más información, consúltese el sitio sobre energía nuclear (EN) de la Dirección General TREN.

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