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Intensificar la lucha contra el trabajo no declarado

Esta Comunicación analiza los factores que favorecen la existencia de una economía informal. Propone un repaso general de las políticas de lucha contra el trabajo no declarado a la luz de las acciones emprendidas por los Estados miembros. A continuación, resume las posibilidades de aprendizaje mutuo sobre la base de las prácticas que surten efecto en este ámbito. Por último, define un conjunto de métodos y medidas de seguimiento a nivel europeo y nacional con el fin de actuar eficazmente contra este fenómeno.

ACTO

Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, de 24 de octubre de 2007, «Intensificar la lucha contra el trabajo no declarado» [COM (2007) 628 final - no publicada en el Diario Oficial].

SÍNTESIS

El trabajo no declarado * sigue siendo uno de los principales frenos al crecimiento y al empleo en Europa. Además, reduce los ingresos fiscales y tiene un efecto negativo en la financiación de la seguridad social. En las empresas, tiende a falsear la competencia y limita la productividad.

El trabajo no declarado es un factor de dumping social, en la medida en que desplaza a las actividades que respetan la legislación en materia de condiciones laborales y derechos sociales de los trabajadores, y en materia salarial y de seguridad social.

Lejos de debilitarse, este fenómeno tiende a aumentar en determinados ámbitos de actividad y en algunos tipos de empleo.

La lucha contra el trabajo no declarado: una cuestión sumamente preocupante

En su Libro Verde sobre el Derecho laboral, la Comisión hace de la lucha contra el trabajo no declarado uno de los principales retos de la modernización de las legislaciones europeas. El debate suscitado por este Libro Verde mostró la voluntad de todas las partes (interlocutores sociales, administraciones, etc.) de reforzar la cooperación e intensificar el intercambio de información y buenas prácticas a escala de la Unión Europea (UE).

Por otra parte, el vínculo existente entre el trabajo no declarado y la inmigración clandestina está claramente establecido. Por este motivo, la Comisión propuso recientemente una Directiva que prevé sanciones contra los empresarios de nacionales de terceros países en situación irregular.

El trabajo no declarado: datos y cifras

Son varios los factores recientes que parecen favorecer el recurso al trabajo no declarado:

  • el aumento de la demanda de servicios domésticos y de asistencia a causa de la evolución socio-demográfica;
  • la aparición de relaciones laborales menos jerarquizadas y de sistemas de retribución más flexibles;
  • la explosión del trabajo por cuenta propia, la subcontratación, los contratos flexibles y el trabajo a la demanda;
  • la simplificación del establecimiento de agrupaciones transfronterizas.

Una reciente encuesta del Eurobarómetro (pdf) (EN ) (FR ) puso de manifiesto varias tendencias:

  • el sur y el este de Europa son las zonas más afectadas por el trabajo no declarado;
  • el 5 % de los empleados de la UE admite haber recibido sueldos en mano (este porcentaje oscila en torno a un 3 % o menos en la mayoría de los países continentales, el Reino Unido e Irlanda, y llega a superar el 10 % en algunos países del centro y el este de Europa);
  • el trabajo no declarado afecta sobre todo a los estudiantes, los desempleados y los trabajadores por cuenta propia;
  • se trata de una práctica especialmente habitual en los sectores de la construcción y los servicios domésticos;
  • el factor «riesgo» desempeña un papel importante a la hora de decidir recurrir al trabajo no declarado: las personas que se consideran a resguardo de posibles sanciones son más susceptibles de no declarar sus ingresos;
  • parece existir un cierto desconocimiento de las sanciones en las que se puede incurrir;
  • la principal causa del trabajo no declarado es evitar el pago de las cargas fiscales y administrativas.

Con todo, los resultados de esta encuesta deben interpretarse con suma prudencia, dado que se trata de una encuesta experimental realizada con una muestra limitada de personas.

En general, resulta difícil evaluar estadísticamente el trabajo no declarado a escala europea, ya que, en principio, se trata de un fenómeno que no es visible ni está registrado y cuya definición puede variar de una legislación nacional a otra.

A nivel de los Estados miembros, en 2004 la Comisión elaboró estimaciones macroeconómicas, que lógicamente no tienen en cuenta la evolución reciente (aumento de la inmigración y campañas de regularización). En aquel momento, se pusieron de manifiesto importantes variaciones entre países, así como que el trabajo no declarado podía representar hasta un 20 % (o incluso más) del PIB en algunos países de la Europa meridional y oriental. Si bien estos datos siguen siendo válidos en su conjunto, la fuerte creación de empleo registrada estos últimos años ha provocado la disminución de este fenómeno en algunos de los nuevos Estados miembros.

La acción política contra el trabajo no declarado

La complejidad y heterogeneidad del trabajo no declarado exige una intervención simultánea en varios frentes.

De acuerdo con el enfoque establecido en la Resolución del Consejo de 2003, la Comisión insta a:

  • reducir el atractivo financiero del trabajo no declarado, revisando, en particular, los sistemas de imposición, retribución y prestaciones sociales;
  • reformar y simplificar los procedimientos administrativos (especialmente, en términos de costes);
  • reforzar los mecanismos de vigilancia y las sanciones;
  • fomentar la cooperación transnacional;
  • sensibilizar aún más a la opinión pública sobre los riesgos del trabajo no declarado y sobre las ventajas de la legalidad.

En relación con este catálogo de acciones, se definen una serie de tendencias favorables y buenas experiencias:

  • la carga fiscal sobre los trabajos con escasa retribución -medida de referencia para el interés por el trabajo no declarado- se ha reducido ligeramente, pero la fiscalidad penaliza a menudo las horas extraordinarias pagadas regularmente; por el contrario, los salarios mínimos pueden ser un instrumento eficaz para reducir el trabajo no declarado;
  • los vales de servicio o la reducción del IVA sobre los servicios de gran intensidad de mano de obra, instaurados en algunos Estados miembros, son medidas que también han dado fruto;
  • los interlocutores sociales pueden implicarse en la lucha contra el trabajo no declarado, por ejemplo, en el caso del sector de la construcción;
  • la cooperación administrativa entre Estados miembros, en particular, en relación con los trabajadores desplazados o en el ámbito de la seguridad social, puede ayudar a combatir el trabajo no declarado transfronterizo.

Conclusiones y seguimiento

Por ahora, nada parece indicar que el trabajo no declarado esté en retroceso. Sigue siendo muy atractivo en muchos aspectos. A pesar de las acciones emprendidas a nivel nacional, los resultados siguen siendo escasos, y la información y las experiencias siguen sin ponerse en común.

En este contexto, la Comisión recuerda la necesidad de:

  • reducir la fiscalidad del trabajo y simplificar los procedimientos administrativos más allá de los progresos registrados hasta la fecha;
  • reexaminar, en el caso de los Estados afectados, las disposiciones transitorias que limitan la movilidad de los trabajadores originarios de los nuevos países miembros;
  • tener en cuenta el trabajo no declarado al aplicar los principios de flexiguridad a escala nacional;
  • que los interlocutores sociales se pongan de acuerdo con respecto a iniciativas concretas;
  • desarrollar un enfoque estratégico global por lo que respecta a la vigilancia y la lucha contra el fraude;
  • evaluar la posibilidad de crear una plataforma europea de cooperación entre las distintas instancias de control, en particular, en el ámbito del desplazamiento de trabajadores;
  • reflexionar sobre la mejor manera de cuantificar el trabajo no declarado;
  • convertir el trabajo no declarado en una de las prioridades del programa europeo de aprendizaje mutuo Progress.

Contexto

El trabajo no declarado ya fue objeto de una Comunicación de la Comisión en 1998. En ella se analizaban las causas y las repercusiones de este fenómeno, así como las políticas aplicadas para hacerle frente. En 2003, al término de un extenso debate a escala europea, la Comisión adoptó un enfoque estratégico común que quedó recogido en las Directrices de Empleo 2003-2005.

Términos clave del acto
  • Trabajo no declarado: cualquier actividad retribuida que sea legal en cuanto a su naturaleza pero que no sea declarada a las autoridades públicas, teniendo en cuenta las diferencias en el sistema regulador de los Estados miembros. El trabajo no declarado puede tener múltiples protagonistas: los empresarios, los consumidores, los empleados y los trabajadores por cuenta propia. Al competir con las actividades que se ajustan a la normativa, constituye una fuente de dumping social. Por otra parte, entraña una dimensión de fraude social cuando se utiliza con el fin de complementar los ingresos percibidos para compensar la inactividad.
Última modificación: 23.01.2008
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