RSS
Índice alfabético
Esta página se encuentra disponible en 4 idiomas

We are migrating the content of this website during the first semester of 2014 into the new EUR-Lex web-portal. We apologise if some content is out of date before the migration. We will publish all updates and corrections in the new version of the portal.

Do you have any questions? Contact us.


Exposición a los agentes químicos

Esta directiva quiere establecer disposiciones mínimas para la protección de los trabajadores contra los riesgos para su salud y su seguridad derivados o que puedan derivarse de los efectos de los agentes químicos que estén presentes en el lugar de trabajo o de cualquier actividad profesional con agentes químicos.

ACTO

Directiva 98/24/CE del Consejo de 7 de abril de 1998 relativa a la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo (decimocuarta Directiva específica con arreglo al apartado 1 del artículo 16 de la Directiva 89/391/CEE) [Véanse los actos modificativos].

SÍNTESIS

Por la presente directiva quedan derogadas las directivas siguientes:

  • 80/1107/CEE
  • 82/605/CEE
  • 88/364/CEE
  • 88/642/CEE

Definición de los términos «agente químico», «agente químico peligroso», «actividad con agentes químicos», «valor límite de exposición profesional», «valor límite biológico», «vigilancia de la salud», «peligro» y «riesgo».

Sobre la base de una evaluación científica independiente de la relación entre los efectos para la salud de los agentes químicos peligrosos y el valor de la exposición profesional, tras consultar previamente al Comité consultivo para la seguridad, la higiene y la protección de la salud en el centro de trabajo, la Comisión propondrá unos objetivos europeos en forma de valores límite de exposición profesional indicativos, que se establecerán a escala comunitaria, para la protección de los trabajadores contra los riesgos químicos.

Dichos valores límite se fijarán o revisarán teniendo en cuenta las técnicas de medición existentes.

Los Estados miembros mantendrán informadas a las organizaciones de trabajadores y empresarios de los valores límite de exposición profesional establecidos a escala comunitaria.

Para todo agente químico para el cual se ha establecido un valor límite comunitario, los Estados miembros establecerán un valor límite de exposición profesional nacional teniendo en cuenta dicho valor comunitario. Sobre la base de los informes facilitados por los Estados miembros, la Comisión realizará una evaluación de la forma en que los Estados miembros han tenido en cuenta los valores límite indicativos comunitarios al establecer los correspondientes valores límite nacionales de exposición profesional.

Sobre la misma base, se podrán establecer valores límite de exposición profesional vinculantes a escala comunitaria, teniendo en cuenta factores de viabilidad.

Los Estados miembros establecerán un valor límite de exposición profesional nacional, que no ha de rebasar el valor comunitario, para todo agente químico que tenga fijado un valor límite de exposición profesional vinculante a escala comunitaria.

Sobre la misma base, se podrán establecer valores límite biológicos obligatorios a escala comunitaria en función de la disponibilidad de técnicas de medición y teniendo en cuenta factores de viabilidad.

Los Estados miembros fijarán un valor límite biológico nacional vinculante, que no ha de rebasar el valor comunitario, para todo agente químico que tenga fijado un valor límite biológico vinculante a escala comunitaria.

Cuando un Estado miembro introduzca o revise un valor límite de exposición profesional o un valor límite biológico nacional para un agente químico, informará de ello a la Comisión y a los demás Estados miembros.

El empresario deberá determinar la presencia de agentes químicos peligrosos en el lugar de trabajo y evaluará todos los riesgos que la presencia de dichos agentes químicos en el lugar de trabajo entrañe para la seguridad y la salud de los trabajadores, teniendo en cuenta:

  • las propiedades peligrosas de los mismos;
  • la información en materia de seguridad y salud que debe facilitar el proveedor;
  • el nivel, el tipo y la duración de la exposición;
  • las condiciones de trabajo con respecto a dichos agentes, incluidas las cantidades de los mismos;
  • los valores límite de exposición profesional o los valores límite biológicos establecidos en el territorio del Estado miembro en cuestión;
  • el efecto de las medidas preventivas adoptadas o que deban adoptarse;
  • las conclusiones extraídas de los estudios de vigilancia de la salud que ya se hayan llevado a cabo.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 9 de la Directiva 89/391/CEE, el empresario deberá estar en posesión de una evaluación del riesgo. La evaluación de riesgos deberá mantenerse actualizada, en particular si se han producido modificaciones importantes que puedan hacerla obsoleta, o cuando los resultados de la vigilancia de la salud muestren que es necesario.

En el caso de actividades que entrañen una exposición a varios agentes químicos peligrosos, el riesgo deberá evaluarse atendiendo al riesgo que presente la combinación de todos los agentes químicos mencionados.

En el caso de una nueva actividad en la que se utilicen agentes químicos peligrosos, el trabajo deberá iniciarse únicamente cuando se haya efectuado una evaluación del riesgo de dicha actividad y se hayan aplicado las medidas preventivas definidas.

El empresario adoptará las necesarias medidas preventivas previstas en el artículo 6 de la Directiva 89/391/CEE e incluirá las medidas descritas a continuación.

Los riesgos se eliminarán o se reducirán al mínimo mediante:

  • la concepción y la organización de los sistemas de trabajo;
  • el suministro del equipo adecuado para trabajar con agentes químicos;
  • la reducción al mínimo del número de trabajadores expuestos o que puedan estar expuestos;
  • la reducción al mínimo de la duración e intensidad de la exposición;
  • medidas de higiene adecuadas;
  • la reducción de las cantidades de agentes químicos presentes en el lugar de trabajo al mínimo necesario para el tipo de trabajo de que se trate;
  • los procedimientos de trabajo adecuados.

Las medidas específicas de protección, de prevención y de vigilancia anteriores se aplicarán si la evaluación realizada por el empresario revela un riesgo para la salud y la seguridad de los trabajadores.

El empresario garantizará la eliminación o la reducción al mínimo de los riesgos recurriendo, preferentemente, a la sustitución (sustitución por un agente o proceso químico que no sea peligroso o lo sea en menor medida).

Cuando la naturaleza de la actividad no permita la eliminación del riesgo por sustitución, se aplicarán las medidas de prevención siguientes por orden de prioridad:

  • la concepción de procedimientos de trabajo y controles técnicos adecuados y el empleo de equipos y material adecuados, con objeto de evitar o reducir al mínimo el escape de agentes químicos peligrosos;
  • la aplicación de medidas de protección colectiva en el origen del riesgo;
  • la aplicación de medidas de protección individual.

Estas medidas irán acompañadas de una vigilancia de la salud con arreglo a lo dispuesto en el artículo 10 si la naturaleza del riesgo lo exige.

El empresario efectuará periódicamente las necesarias mediciones de agentes químicos que puedan presentar un riesgo para la salud de los trabajadores, en particular en relación con los valores límites de exposición profesional.

Cuando se rebase un valor límite de exposición profesional establecido de forma efectiva en el territorio de un Estado miembro, el empresario actuará de forma inmediata para poner remedio a la situación.

El empresario adoptará, por orden de prioridad, medidas encaminadas a:

  • impedir la presencia en el lugar de trabajo de concentraciones peligrosas de substancias inflamables o de cantidades peligrosas de substancias químicamente inestables o, cuando la naturaleza del trabajo no lo permita;
  • evitar la presencia de fuentes de ignición o la existencia de condiciones adversas que pudieran generar sustancias químicamente inestables; y
  • paliar los efectos nocivos en caso de fuego o explosión, o los efectos físicos dañinos derivados de sustancias químicamente inestables.

El equipo de trabajo y los sistemas de protección deberán cumplir las disposiciones comunitarias en la materia, y en particular lo dispuesto en la Directiva 94/9/CE.

El empresario establecerá procedimientos (planes de acción) que puedan aplicarse en caso de accidentes, incidentes y emergencias que guarden relación con la presencia de agentes químicos peligrosos en el lugar de trabajo. Dichas medidas incluirán los correspondientes ejercicios de seguridad, que deberán llevarse a cabo a intervalos regulares, así como la dotación de las pertinentes instalaciones de primeros auxilios.

En caso de que se produzca uno de los hechos mencionados, el empresario aplicará las medidas adecuadas para remediar la situación lo antes posible e informar de ello a los trabajadores afectados. En la zona afectada, sólo podrán permanecer los trabajadores indispensables para remediar la situación; se les proporcionará ropa de protección adecuada, equipo de protección personal y equipo e instalaciones de seguridad especializados.

El empresario garantizará que haya información disponible sobre medidas de emergencia. Dicha información incluirá los siguientes aspectos:

  • aviso previo de los correspondientes peligros en el trabajo y los procedimientos pertinentes para que los servicios de urgencias puedan preparar su intervención;
  • toda información disponible sobre los peligros específicos que surjan o puedan surgir durante un accidente o emergencia.

El empresario garantizará que se faciliten a los trabajadores o a sus representantes:

  • los resultados de la evaluación del riesgo;
  • toda la información sobre los agentes químicos peligrosos presentes en el lugar de trabajo;
  • formación e información sobre las precauciones y medidas adecuadas que deban adoptarse con objeto de protegerse a sí mismo y a los demás trabajadores en el lugar de trabajo;
  • acceso a las fichas con datos de seguridad facilitadas por el proveedor.

Dicha información se facilitará de forma adecuada y actualizada para tener en cuenta nuevas circunstancias.

El empresario velará por que el contenido de los recipientes y conducciones, así como los peligros que puedan derivarse de dicho contenido sean claramente reconocibles.

Los Estados miembros podrán tomar las medidas necesarias para velar por que los empresarios puedan obtener a su demanda, preferentemente del productor o del suministrador, toda la información sobre agentes químicos peligrosos que sea necesaria.

El anexo III de la Directiva prevé en qué medida han de prohibirse algunos agentes químicos y determinadas actividades con agentes químicos.

Los Estados miembros podrán autorizar excepciones a dichas prohibiciones en las circunstancias siguientes:

  • exclusivamente para fines de investigación y experimentación científica;
  • para las actividades que tengan por objeto la eliminación de los agentes químicos presentes en forma de subproductos o productos residuales;
  • para la producción y utilización de los agentes químicos como productos intermedios.

En este caso, la producción y la utilización de los agentes químicos deben ser lo más rápidas posible y tener lugar en un sistema único y cerrado.

Los Estados miembros podrán establecer un sistema de autorizaciones individuales.

Cuando se solicite una excepción, la autoridad competente exigirá al empresario que facilite la siguiente información:

  • el motivo de la solicitud de excepción;
  • la cantidad de agente químico que se utilizará anualmente;
  • las actividades implicadas;
  • el número de trabajadores que puedan estar sujetos a exposición;
  • las precauciones previstas para proteger la salud y la seguridad de los trabajadores en cuestión;
  • las medidas técnicas y organizativas que deban adoptarse para prevenir la exposición de los trabajadores.

Los Estados miembros adoptarán medidas para llevar a cabo la adecuada vigilancia de la salud de los trabajadores para los que los resultados de la evaluación del empresario hayan revelado un riesgo de salud.

Los resultados de dicha vigilancia darán lugar a la aplicación de medidas preventivas cuando:

  • la exposición del trabajador a un agente químico peligroso sea tal que con ella pueda relacionarse una enfermedad determinada o un efecto adverso para la salud; y
  • exista la posibilidad de que pueda contraerse dicha enfermedad o efecto adverso en las condiciones laborales particulares del trabajador; y
  • la técnica de investigación entrañe escaso riesgo para los trabajadores.

La vigilancia de la salud es obligatoria cuando se trabaje con un agente químico para el que se haya establecido un valor límite biológico obligatorio.

Se establecerá y mantendrá al día un registro personal de salud y de exposición para cada trabajador sometido a vigilancia de la salud. El trabajador tendrá acceso a su registro personal.

Cuando de la vigilancia de la salud resulte que un trabajador padece una enfermedad o unos efectos nocivos que sean consecuencia de una exposición a un agente químico peligroso durante el trabajo, o que se ha rebasado un valor límite biológico vinculante, el médico informará al trabajador y le aconsejará sobre la vigilancia sanitaria a la que deberá someterse al final de la exposición.

El empresario deberá revisar la evaluación de los riesgos efectuada, así como las medidas previstas para eliminar o reducir dichos riesgos. A tal efecto, tendrá en cuenta las recomendaciones del especialista en salud laboral al aplicar cualquier medida que se considere necesaria, incluida la posibilidad de asignar al trabajador a otro trabajo donde no exista riesgo de exposición. Por último, organizará una vigilancia de la salud continua y adoptará las medidas para volver a examinar el estado de salud de cualquier trabajador que haya estado sometido a una exposición semejante.

La consulta y participación de los trabajadores o de sus representantes deberá efectuarse con arreglo a lo dispuesto en el artículo 11 de la Directiva 89/391/CEE.

REFERENCIAS

Acto

Fecha
de entrada en vigor

Plazo límite de transposición en los Estados miembros

Diario Oficial

Directiva 98/24/CE

25.5.1998

5.5.2001

DO L 131 de 5.5.1998

Acto(s) modificativo(s)

Entrada en vigor

Plazo de transposición en los Estados miembros

Diario Oficial

Directiva 2007/30/CE

28.6.2007

31.12.2012

DO L 165 de 27.6.2007

ACTOS CONEXOS

Comunicación de la Comisión, de 21 de diciembre de 2004, relativa a las orientaciones de carácter no vinculante destinadas a la aplicación de determinadas disposiciones de la Directiva 98/24/CE [COM (2004) 819 final - no publicada en el Diario Oficial].

Última modificación: 21.03.2005
Aviso jurídico | Sobre este sitio | Búsqueda | Dirección de contacto | Arriba