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Orientaciones generales de las políticas económicas (2002)

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1) OBJETIVO

Mejorar las condiciones para el crecimiento económico y la creación de empleos mediante una estrategia orientada hacia políticas macroeconómicas de crecimiento y estabilidad y a reformas estructurales que busquen un crecimiento duradero, creador de empleos y no inflacionista, teniendo en cuenta el desarrollo sostenible.

2) ACTO

Recomendación del Consejo, de 21 de junio del 2002, sobre las orientaciones generales de las políticas económicas para los Estados miembros y la Comunidad [Diario Oficial L 182 de 11.7.2002].

3) SÍNTESIS

GRANDES PRIORIDADES Y PRINCIPALES ACCIONES PREVISTAS

Después de una disminución brutal e inesperada de la actividad económica y la creación de empleos en el 2001, el crecimiento económico parece volver a ponerse en marcha. Una mejora de la confianza y el aumento de la demanda exterior hacen esperar un índice de crecimiento próximo al potencial estimado para la Unión Europea durante el segundo semestre del 2002. Sin embargo es poco probable que el desempleo retroceda de manera tangible antes del 2003. Las tensiones inflacionistas deberían seguir contenidas.

La Unión espera un crecimiento de la actividad económica equilibrado y duradero. Para lograr el objetivo del Consejo Europeo de Lisboa, que es hacer de la Europa de la economía y del conocimiento la más competitiva y dinámica en el 2010, debe aumentarse el índice de crecimiento potencial y acelerar las reformas económicas. Las acciones necesarias deberán concentrarse en cuatro grandes ámbitos:

  • Preservar y reforzar el marco macroeconómico

El marco macroeconómico de la UE se basa en dos pilares: la estabilidad de los precios y una política presupuestaria sana. Con el fin de que los estabilizadores automáticos cumplan su papel durante todo el ciclo económico, respetando al mismo tiempo el límite del 3% del PIB para los déficit públicos, los Estados miembros deberán redoblar sus esfuerzos para acabar en el 2004 la transición a presupuestos próximos al equilibrio o excedentarios. Además de un margen de maniobra para los estabilizadores automáticos, esto permitirá reducir gradualmente la deuda pública con el fin de responder a los retos presupuestarios, en particular el envejecimiento de la población.

  • Favorecer una mejora cuantitativa y cualitativa del empleo

Aunque las reformas del mercado laboral de los años 90 dieron buenos resultados, el desempleo y en especial el de larga duración sigue siendo elevado en varios Estados miembros. Existen aún obstáculos a la movilidad geográfica y profesional de los parados y el porcentaje de actividad de las mujeres y trabajadores mayores sigue siendo insatisfactorio. Es pues necesario que los Estados miembros adoptan medidas para aumentar el porcentaje de actividad y reducir el paro. Para eso se necesitan reformas de la fiscalidad, el mercado laboral y los sistemas de previsión. El Consejo Europeo de Barcelona preconizó que la edad media efectiva de jubilación se retrase cinco años hasta el 2010.

  • Consolidar las condiciones de un fuerte crecimiento de la productividad

Para hacer frente a los retos futuros, en especial el envejecimiento de la población, y alcanzar un índice de crecimiento duradero del PIB del 3%, la productividad de la economía europea debe aumentar. Para llegar a un nivel superior de competitividad, espíritu de empresa e inversión es necesario integrar aún más los mercados europeos como los de energía, comunicaciones, servicios o mano de obra.

  • Promover un desarrollo sostenible

Los efectos externos de la actividad económica sobre el medio ambiente deben reflejarse en los precios. Las inversiones en la eficacia de los recursos y la energía pueden ser una fuente de innovación y, más tarde, de creación de empleos. Las políticas económicas pueden también contribuir a la cohesión económica y social ya que la creación de empleo es la mejor protección contra la exclusión social y la pobreza.

RECOMENDACIONES GENERALES

Las orientaciones generales de las políticas económicas animan a los Estados miembros a adoptar medidas en los siguientes ámbitos:

Políticas macroeconómicas:

  • alcanzar o conservar saldos presupuestarios próximos al equilibrio o excedentarios durante todo el ciclo económico y en caso de que no sea así, adoptar las medidas necesarias para alcanzar dichos objetivos (para el 2004 a más tardar);
  • evitar políticas presupuestarias procíclicas y dejar jugar plenamente a los estabilizadores automáticos durante la fase de recuperación;
  • velar por un aumento de sueldos compatible con la estabilidad de precios y la progresión de la productividad;

Calidad y viabilidad de la hacienda pública:

  • mejorar la calidad de los gastos públicos reasignando los fondos a la acumulación del capital físico y humano y a la investigación;
  • mejorar la viabilidad de la hacienda pública a largo plazo aplicando la estrategia triangular, es decir, aumentando la tasa de empleo, reduciendo la deuda pública y reformando los sistemas de jubilación;
  • reforzar la coordinación fiscal entre Estados miembros.

Mercado laboral:

  • hacer el trabajo más atractivo reformando los sistemas impositivo y de prestaciones;
  • reforzar las políticas activas de empleo mejorando su eficacia;
  • reducir los obstáculos a la movilidad y a la participación de la mujer.

Reformas estructurales en los mercados de productos:

  • Mercado interior:

aumentar el porcentaje de transposición de las directivas relativas al mercado interior, eliminar los obstáculos técnicos a la libre circulación, en particular en el sector servicios, continuar la apertura de los mercados públicos.

  • Competencia:

garantizar una competencia efectiva a través de organismos de competencia independientes y eficaces, reducir las ayudas estatales y garantizar su eficacia.

  • Industrias de redes:

fomentar la entrada en el mercado en general y especialmente en los sectores del gas y la electricidad, fomentar la construcción de nuevas infraestructuras.

Eficacia e integración de los mercados financieros de la UE:

  • acelerar la integración de los mercados financieros para reducir el coste de acceso al capital aplicando el plan de acción de servicios financieros (PASF) hasta el 2005 y el plan de acción sobre el capital de inversión (PACI) hasta el 2003;
  • mejorar los mecanismos de cooperación y coordinación a todos los niveles con fines cautelares.

Espíritu de empresa:

  • establecer un ambiente favorable a la empresa por una simplificación del sistema de impuestos sobre sociedades, una mayor eficacia de los servicios públicos y una reducción de los obstáculos a la actividad transfronteriza derivada de las disparidades entre Estados miembros (normas contables, gestión empresarial, fiscalidad, IVA);
  • aplicar los compromisos de la carta europea de pequeñas empresas;
  • mejorar el acceso a la financiación, especialmente para las PYME.

Economía del conocimiento:

  • promover la investigación, el desarrollo y la innovación por un aumento general de los gastos, una mejora de las relaciones entre universidades y empresas y una cooperación reforzada entre los Estados miembros así como mediante la aprobación del sexto programa marco de investigación;
  • promover las tecnologías de la información y la comunicación a través de una competencia eficaz y una difusión más amplia de la utilización de internet (elaboración del nuevo plan de acción e--Europa 2005);
  • intensificar la enseñanza y la formación para aumentar el número de expertos cualificados y los conocimientos básicos de los ciudadanos.

Desarrollo sostenible:

  • analizar el impacto de las medidas previstas sobre las cuestiones sociales y medioambientales;
  • reforzar las políticas que recurren a instrumentos económicos tales como instrumentos fiscales, cánones de uso y contaminación o compromisos voluntarios;
  • establecer un sistema de intercambio de derechos de emisión en la UE para satisfacer los compromisos del Protocolo de Kioto;
  • fomentar la publicación de información sobre medio ambiente en los informes anuales de las empresas;
  • reducir las subvenciones sectoriales y exenciones fiscales que tienen efectos perjudiciales sobre el medio ambiente;
  • llegar a un acuerdo europeo sobre fiscalidad de la energía.

ORIENTACIONES DE LAS POLÍTICAS ECONÓMICAS POR PAÍS

Bélgica: El crecimiento de la actividad económica en el 2002 no va probablemente a sobrepasar un 1% pero debería alcanzar alrededor del 3% en el 2003. Bélgica debe intentar evitar todo deterioro de la hacienda pública en el 2002 con relación a el 2001. Para el 2003 el objetivo es un excedente presupuestario del 0,5%. Bélgica debe proseguir las reformas de los sistemas fiscales, aumentar la movilidad de la mano de obra, promover un justo equilibrio entre flexibilidad y seguridad del empleo y mejorar el porcentaje de empleo de las mujeres. Además es necesario intensificar la competencia en los sectores de la electricidad y el gas así como reducir las trabas administrativas que pesan sobre las empresas.

Dinamarca: Se espera un crecimiento económico del 1,75% en el 2002 y del 2,5% en el 2003, estimulado principalmente por la demanda interior. El presupuesto danés es excedentario pero Dinamarca debe velar por el cumplimiento del objetivo gubernamental que limita el crecimiento del consumo público. El mercado laboral danés es el más potente de la UE, con un porcentaje de empleo del 76%, dado que se redujo el desempleo al 4,3% en el 2001. Dinamarca debe proseguir su política de apertura de los mercados a la competencia, en particular del gas y la electricidad.

Alemania: La actividad económica debería registrar una recuperación durante el segundo semestre del 2002, pero el crecimiento económico seguirá siendo, a pesar de todo inferior, al 1%. En el 2001 Alemania registró un déficit presupuestario del 2,7% y en consecuencia sobrepasó el objetivo anunciado en su último programa de estabilidad. El Gobierno alemán se comprometió entonces a respetar el valor de referencia del 3% del PIB y a alcanzar un presupuesto próximo al equilibrio para el 2004. La política presupuestaria debería velar para que el déficit no supere el 3% del PIB y contemplar una reducción del déficit en el 2003 con el fin de poder lograr el objetivo para el 2004. Será necesario utilizar todo margen para reabsorber el déficit y una reforma del sistema de salud es precisa. Además Alemania debe reformar sus sistemas fiscal y de prestaciones con el fin de hacer el trabajo financieramente más atractivo, mejorar la eficacia de los programas de activación del empleo y flexibilizar su organización. Alemania debe también garantizar una competencia efectiva en el mercado de la electricidad y el gas.

Grecia: El Gobierno prosiguió su política de reducción del déficit y prevé, para el 2002, un excedente presupuestario del 0,8% del PIB. Una aceleración del crecimiento económico está prevista para el 2003. La política presupuestaria griega debe impedir contribuir a las tensiones inflacionistas, aplicar normas claras para los gastos corrientes y acelerar la reforma de los sistemas de seguridad social. Grecia debe también reformar los derechos de jubilación, mejorar su sistema de educación y formación, seguir eliminando las distorsiones a los incentivos al trabajo y reformar el sistema de formación de los salarios. La participación de las empresas en investigación y desarrollo y la difusión de las tecnologías de la información deberían fomentarse. Además, una racionalización de la Administración pública se impone, así como la promoción de una competencia efectiva en las industrias de redes liberalizadas.

España: Tras una disminución, la actividad económica debería alcanzar su potencial de crecimiento en el 2003. En el 2001, por primera vez en 25 años, se equilibró el presupuesto. El Gobierno debe proseguir su política de limitación de los gastos y velar para que la reforma de los impuestos en el 2003 no comprometa la estabilidad de la hacienda pública a medio plazo. Además, una refundición total del sistema de jubilaciones se impone. En el mercado laboral español es necesario reformar la formación de los salarios, aumentar la movilidad de la mano de obra y el porcentaje de actividad, en particular de las mujeres. Además, España debe reducir las trabas administrativas que pesan sobre las empresas y aumentar la competencia, entre otros, en los sectores liberalizados de las telecomunicaciones y la energía.

Francia: La actividad económica despegará de nuevo en el 2002. Según el programa de estabilidad, el déficit presupuestario debería alcanzar un 1,9% del PIB y reducirse en el 2003; el nuevo Gobierno puso en marcha una auditoría de la hacienda pública. El Gobierno francés debería velar para que el déficit presupuestario no supere, en el 2002, el valor de referencia del 3% del PIB y para que toda desgravación de impuestos no aumente el déficit, con el fin de llegar, en el 2004, a un presupuesto próximo al equilibrio. Son necesarias reformas estructurales, en particular del sistema de jubilaciones. Francia debe consolidar las recientes reformas del sistema de exacciones y prestaciones y controlar los efectos de la instauración de la semana de 35 horas. Se invita a Francia a reducir las trabas administrativas para las empresas y a acelerar la liberalización de los sectores del gas y la electricidad.

Irlanda: Con una recuperación económica en el 2002, Irlanda debería registrar un crecimiento económico del 5 al 6% en el 2003. El programa de estabilidad contempla un ligero excedente presupuestario en el 2002 y un déficit minúsculo para el 2003. El Gobierno irlandés debería velar para que la política presupuestaria sea neutra en el 2002 y seguir respetando la exigencia de una posición próxima al equilibrio o excedentaria. La situación del mercado laboral está próxima al del pleno empleo e Irlanda debe promover una evolución de los salarios conforme a la evolución de la productividad. Se invita a Irlanda a aumentar la competencia efectiva en los sectores de las telecomunicaciones locales, la electricidad, el gas y los transportes.

Italia: El crecimiento económico debería acelerarse durante el año 2002 pero permanecerá por debajo del 2%, para alcanzar un 2,75% en el 2003. Para el 2002 el programa de estabilidad prevé un déficit presupuestario del 0,5% y un equilibrio para el 2003. El Gobierno debe velar para que los compromisos de reducción del déficit sean respetados y que la reforma fiscal no ponga en peligro el objetivo de un presupuesto equilibrado. Además el Gobierno debe abordar el sistema de jubilación en el marco de la reforma de la seguridad social. Italia tiene que proseguir las reformas para aumentar la flexibilidad del mercado laboral, animar a los interlocutores sociales a que se reflejen más las divergencias de productividad en los salarios, aumentar el porcentaje de actividad de la mano de obra, en particular de la mujer, y reducir la fiscalidad del trabajo, en especial para los salarios bajos. Italia debe fomentar la competencia en el sector servicios y en el mercado de la energía. Las trabas administrativas para las empresas deberían reducirse.

Luxemburgo: El excedente presupuestario debería retroceder nuevamente en el 2002 pero remontar moderadamente en el 2003 con la recuperación económica. El Gobierno debería controlar los gastos públicos corrientes. Por lo que se refiere al mercado laboral, Luxemburgo debe adoptar medidas para aumentar su porcentaje de empleo nacional, en particular para los trabajadores mayores y las mujeres. Además, una reforma anunciada del derecho de competencia debe aplicarse. Las dificultades administrativas que pesan sobre las empresas deberían reducirse.

Países Bajos: Se espera un crecimiento económico del 1,5% para el 2002 y un 2,75% para el 2003. El presupuesto se equilibrará en el 2002 y será ligeramente deficitario en el 2003. Los Países Bajos deberían velar para que la política presupuestaria no alimente las presiones inflacionistas en el 2002 y evitar que la hacienda pública se deteriore en el 2003. La situación del mercado laboral sigue siendo excelente. El Gobierno debe hacer el trabajo financieramente más interesante, modificando el régimen de prestaciones, y aplicar una reforma del sistema de incapacidad. Los Países Bajos deben fomentar las inversiones en investigación y desarrollo y poner fin a los obstáculos a la competencia en el ámbito de los servicios.

Austria: En el 2003 el crecimiento económico debería acercarse, gracias a la recuperación económica, a su potencial del 2,5 %. El presupuesto austríaco debería permanecer equilibrado en los años 2002 y 2003 según el programa de estabilidad. Para lograr este objetivo el Gobierno debe realizar economías estructurales, en particular en las administraciones descentralizadas. La reducción prevista de la elevada presión fiscal no debería poner en peligro el equilibrio del presupuesto. El sistema de jubilaciones debería reexaminarse. El estado del mercado laboral sigue siendo muy satisfactorio. El Gobierno tiene que fomentar la difusión de las tecnologías de la información y la comunicación y las inversiones en investigación y desarrollo así como reducir la carga administrativa que pesa sobre las empresas.

Portugal: El crecimiento económico debería alcanzar un 1,5% en el 2002 y un 2,25% en el 2003. El déficit presupuestario portugués aumentó en el 2001, superando ampliamente el objetivo fijado del 1,1%. El Gobierno se comprometió entonces a respetar el valor de referencia del 3% del PIB y llegar a un presupuesto equilibrado en el 2004. El nuevo Gobierno adoptó en mayo del 2002 un presupuesto rectificativo. La política presupuestaria debe velar por no superar el 3% del PIB como déficit en el 2002 y por llegar a un presupuesto próximo al equilibrio para el 2004. Para alcanzar este objetivo es necesario adoptar medidas suplementarias con relación al programa de estabilidad actualizado del 2001. Por ello debe proseguir la reforma de las jubilaciones y controlar los gastos de salud. Para mantener la situación favorable que conoce el mercado laboral, Portugal debe mejorar su sistema de educación y formación, velar por la evolución de los salarios y modernizar las instituciones del mercado laboral. Además, el Gobierno debería fomentar las inversiones en investigación y desarrollo y reforzar la competencia, en particular en el sector energético.

Finlandia: Finlandia debería experimentar una reactivación de la actividad económica en el 2002--2003. Según las estimaciones, el excedente presupuestario ha disminuido. La política presupuestaria debería evitar apartarse demasiado de las previsiones de gastos a medio plazo, mejorar la disciplina presupuestaria de las administraciones locales y proseguir la reforma de las jubilaciones para hacer frente al envejecimiento de la población. Para reducir la tasa de desempleo, en particular el de tipo estructural, Finlandia debe adoptar medidas para hacer el trabajo financieramente más atractivo, dar más eficacia a los programas activos del mercado laboral y centrar estos programas en el desempleo de larga duración. El Gobierno finlandés tiene también que facilitar la creación de empresas, reforzar la competencia en el sector de los servicios públicos y reformar la aplicación del derecho comunitario de competencia.

Suecia: Se espera un crecimiento económico del 1,7% en el 2002 y un 2,8% en el 2003. El Gobierno prevé un presupuesto excedentario en un 1,8% del PIB en ambos años. Para llegar a alcanzar el excedente presupuestario, un 2% por término medio para el conjunto del ciclo coyuntural que se había fijado, Suecia debe proseguir su política de reducción de impuestos en el 2002, respetando al mismo tiempo el límite máximo de gastos fijado y siguiendo un control estricto de los gastos en el 2003. Para mejorar aún más la situación del mercado laboral Suecia debe proseguir sus reformas de los sistemas de prestación y fiscal y hacer más eficaces los programas activos destinados al empleo. Además el Gobierno sueco debe reforzar la competencia en la prestación de servicios públicos.

Reino Unido: El crecimiento económico en el 2002 debería alcanzar el 2%. Según el programa de convergencia, los excedentes presupuestarios de los años anteriores van a dar paso a un déficit de cerca del 1% del PIB en los años fiscales 2002--2003 y siguientes. La deuda pública debería disminuir para alcanzar un 36,3% en el 2006--2007. El Reino Unido debe permitir una subida de las inversiones públicas, evitando al mismo tiempo un deterioro de la hacienda pública. Para garantizar la dinámica del mercado laboral, el Reino Unido debe reforzar las medidas activas orientadas a las personas más amenazadas por el paro y reformar los sistemas de prestaciones de enfermedad e incapacidad. El Gobierno debería intensificar la competencia en sectores específicos y realizar las inversiones anunciadas en la infraestructura ferroviaria.

4) MEDIDAS DE APLICACIÓN

5) TRABAJOS POSTERIORES

Comunicación de la Comisión sobre la aplicación de las orientaciones generales de política económica de 2002 [COM(2003) 4 final - no publicado en el Diario Oficial].

La Comunicación evalúa la aplicación general de las recomendaciones formuladas en las orientaciones 2002 y para cada Estado miembro.

BALANCE DE LAS POLÍTICAS MACROECONÓMICAS

Crecimiento económico e inflación. La recuperación económica no se aceleró durante el año 2002. Aunque el crecimiento fue pequeño (estimado en menos del 1%), la creación de empleo continuó. En cambio la inflación no retrocedió mucho y siguen existiendo diferencias entre los Estados miembros. Según la EUROSTAT, el paso al euro sólo contribuyó a la inflación en la zona euro en un orden del 0 al 0,2% durante la primera mitad del 2002.

Tipos de interés. La política monetaria del BCE no cambió en la mayor parte del 2002. En diciembre, gracias a la reducción de los riesgos inflacionistas, el BCE redujo sus tipos al 0,5%.

Calidad y viabilidad de la hacienda pública. Bajo el efecto de los estabilizadores automáticos, la situación presupuestaria se deterioró claramente. Además esto se debió, en algunos Estados miembros, a una relajación discrecional de las políticas presupuestarias debido a déficits estructurales aún elevados, por lo que ya no progresaron en la vía de posiciones presupuestarias próximas al equilibrio o excedentarias y algunos dieron incluso marcha atrás. La Comisión adoptó las medidas previstas en el pacto de estabilidad y crecimiento y el Tratado. En cuanto a la viabilidad a largo plazo de la hacienda pública, dista mucho de estar garantizada en la mayoría de los Estados miembros y en particular Bélgica, Alemania, Grecia, España, Francia, Italia, Austria y Portugal deben aún hacer progresos.

Mercados laborales. A pesar de la falta de vigor del crecimiento económico, los mercados laborales se comportaron relativamente bien en el 2002, con un crecimiento continuo del empleo. La tasa de paro en la UE sólo aumentó ligeramente en un 0,2% para establecerse en el 7,6% de la población activa. Sin embargo las reformas de los mercados laborales sólo avanzaron lentamente. Aunque la mayoría de los Estados miembros adaptó sus regímenes de exacciones y prestaciones para que el trabajo sea más atractivo a nivel financiero, las medidas adoptadas fueron generalmente tibias.

Mercados de productos. Los progresos en la realización del mercado interior fueron decepcionantes puesto que solamente 5 Estados miembros lograron el objetivo de reducir el déficit de transposición de la legislación relativa al mercado interior al 1,5% o menos. Además el número de procedimientos de infracción es aún demasiado elevado. Por el contrario, se constataron progresos por lo que se refiere al refuerzo de las autoridades de normativa y competencia y las ayudas estatales siguieron disminuyendo en la mayoría de los Estados miembros. La liberalización de los mercados de telecomunicaciones y energía comienza tener efectos positivos para los consumidores pero la competencia sigue siendo insuficiente en las industrias de red.

Mercados de capitales. Se lograron en gran parte la integración de los mercados financieros y los objetivos fijados en el Consejo de Barcelona. La coordinación transfronteriza de la vigilancia financiera podría aún reforzarse.

Espíritu de empresa. El ambiente reglamentario mejoró en todos los Estados miembros. Algunos tomaron iniciativas para reducir la carga administrativa que pesa sobre las empresas, reducir los plazos y gastos de establecimiento de una nueva empresa, estimular la competencia y aumentar la eficacia del sector público y las administraciones. La aplicación de la carta europea de las PYME progresa en todos los Estados miembros.

Sociedad del conocimiento. La Unión Europea recupera lentamente su retraso sobre Estados Unidos en el ámbito de la utilización de las tecnologías de la información y las comunicaciones pero siguen existiendo divergencias significativas en el ámbito de las patentes y la investigación y desarrollo de empresas. La utilización de Internet sigue extendiéndose.

Desarrollo sostenible. Se adoptaron distintas medidas, entre ellas un aumento de los impuestos sobre el consumo de energía, otras destinadas a proteger el medio ambiente y se constatan progresos en las negociaciones sobre la instauración de un sistema comunitario de derechos de emisión negociables.

EVALUACIÓN POR ESTADO MIEMBRO

Bélgica. Bélgica mantuvo su posición presupuestaria equilibrada. Se pueden también constatar progresos en el mercado laboral (además de la promoción de la movilidad geográfica) y los mercados de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento.

Dinamarca. Puede considerarse como uno de los países que mejor siguen las recomendaciones por país de los GOPE 2002. Se constatan progresos por lo que se refiere a la hacienda pública y los mercados de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento.

Alemania. Registró pocos avances en la aplicación de las recomendaciones, en particular por lo que se refiere a la hacienda pública (superó el límite máximo del 3% de déficit público establecido en el Tratado). En el mercado laboral las recomendaciones también fueron seguidas de pocos efectos. Por el contrario, algunos progresos tuvieron lugar en los ámbitos del mercado de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento.

Grecia. Realizó progresos en hacienda pública, incluida una reforma limitada del sistema de jubilaciones y del mercado laboral. En los mercados de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento algunos progresos también pueden constatarse.

España. Se realizaron algunos progresos por lo que se refiere a la hacienda pública y así el presupuesto español estuvo equilibrado. En el mercado laboral se realizaron avances así como en el ámbito de los mercados de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento, por ejemplo para favorecer la adopción de las nuevas tecnologías en las empresas.

Francia. El país hizo pocos progresos en el saneamiento de su hacienda pública. Por el contrario, la aplicación de las recomendaciones relativas al mercado laboral avanzó limitadamente. Se adoptaron medidas para reducir la carga administrativa que pesa sobre las empresas y fomentar la utilización de internet.

Irlanda. Deben citarse progresos en la hacienda pública, aunque la política presupuestaria haya sido más expansionista de lo previsto. En el mercado laboral se adoptaron medidas para aumentar la participación de las mujeres. Las recomendaciones relativas a los mercados de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento fueron seguidas de efectos positivos, como el aumento de la competencia en las industrias de redes.

Italia. Los progresos fueron limitados por lo que se refiere a la hacienda pública. La aplicación de las recomendaciones relativas al mercado laboral, por el contrario, progresó. En los otros ámbitos se adoptaron medidas para reducir la carga administrativa, aumentar la competencia y fomentar la utilización de las nuevas tecnologías.

Luxemburgo. Registró avances en la hacienda pública y el mercado laboral. Por lo que se refiere a los mercados de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento, el país no hizo progresos decisivos pero se han tomado medidas para reducir la carga administrativa que pesa sobre las empresas.

Países Bajos. Los Países Bajos registraron progresos por lo que se refiere al estado de la hacienda pública y del mercado laboral, en particular gracias a medidas que hacen el trabajo financieramente más atractivo. Se adoptaron algunas medidas también para aumentar la competencia en el sector de servicios y favorecer la utilización de las tecnologías de la información.

Austria. Los progresos del país por lo que se refiere a la hacienda pública fueron limitados y no pudo alcanzarse el balance presupuestario en el 2002. En el mercado laboral los progresos son también limitados. Por el contrario, se constatan avances en los mercados de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento, concediéndose recursos suplementarios a investigación y reduciéndose la carga administrativa.

Portugal. Portugal hizo progresos por lo que se refiere a la hacienda pública y el déficit público se redujo claramente en el 2002. En el mercado laboral, se constatan avances por la aplicación de la nueva estrategia nacional de aprendizaje a lo largo de la vida. Portugal avanzó también en cuanto a educación, investigación y desarrollo, utilización de nuevas tecnologías y competencia en las industrias de red.

Finlandia. Finlandia hizo una serie de progresos en cuanto a la hacienda pública. Sin embargo los gastos de la administración central rebasaron el objetivo inicial. La aplicación de las recomendaciones relativas al mercado laboral progresó, en particular con la disminución de la presión fiscal sobre los salarios bajos y medios. El país no progresó mucho por lo que se refiere a los mercados de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento.

Suecia. El país hizo progresos satisfactorios por lo que se refiere a la hacienda pública, con cómodos excedentes presupuestarios. En el mercado laboral se adoptaron medidas de acuerdo con las recomendaciones y se hicieron progresos en los otros ámbitos, en particular gracias a medidas destinadas a aumentar la competencia en los distintos sectores.

Reino Unido. El Reino Unido progresó en la aplicación de las recomendaciones relativas a su hacienda pública y se aumentaron las inversiones de acuerdo con las recomendaciones. Las medidas adoptadas en el mercado laboral mejoraron la capacidad de empleo. Por lo que se refiere a los mercados de productos, la promoción del espíritu de empresa y la sociedad del conocimiento, los progresos son satisfactorios, en particular en el ámbito de la competencia.

 
Última modificación: 25.03.2003
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