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Resolución del Consejo Europeo sobre la coordinación de las políticas económicas (1997)

El Consejo Europeo manifiesta un compromiso solemne con el respeto de las disposiciones del Tratado en materia de vigilancia y de coordinación de las políticas económicas y reforzar en la práctica la coordinación, tanto entre los Estados que compartirán la moneda única (entre otras cosas mediante la creación de un grupo informal «Euro») como entre éstos y los Estados miembros que no participarán en la misma.

ACTO

Resolución del Consejo Europeo de 13 de diciembre de 1997 sobre la coordinación de las políticas económicas en la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria y sobre los artículos 111 y 113 del Tratado CE [Diario Oficial C 35 de 2.2.1998].

SÍNTESIS

Los Estados miembros de la zona del euro compartirán una política monetaria y un tipo de cambio únicos, mientras que los otros aspectos de la política económica seguirán siendo de la competencia de las respectivas políticas nacionales. En la medida en que la evolución económica nacional influya sobre el panorama monetario en la zona del euro, será necesario que la Comunidad refuerce la vigilancia y la coordinación de las políticas económicas de los Estados miembros integrados en dicha zona.

Todos los Estados miembros, incluidos los que no están en la zona del euro (Dinamarca, Reino Unido y Suecia), deberán integrarse en la coordinación de las políticas económicas, como consecuencia de su participación en el mercado único y, en su caso, en el nuevo mecanismo de cambio.

La supervisión y la coordinación reforzada deberían referirse a los siguientes ámbitos:

  • la evolución macroeconómica en los Estados miembros, así como la evolución del tipo de cambio del euro;
  • las situaciones y políticas presupuestarias;
  • las políticas estructurales en los mercados del trabajo, de productos y de servicios, así como las tendencias de los costes y de los precios.

Esta coordinación deberá efectuarse respetando el principio de subsidiariedad.

Con el fin de garantizar el buen funcionamiento de la unión económica y monetaria (UEM), las grandes orientaciones de las políticas económicas deberían dar líneas directrices más concretas, adaptadas a cada Estado miembro y orientadas hacia la mejora del potencial de crecimiento y la creación de empleo.

Los Estados miembros deberían comprometerse a proceder a un intercambio de informaciones completo y rápido sobre la evolución económica y las intenciones políticas susceptibles de tener repercusiones transfronterizas, no sólo en caso de que exista una amenaza de deterioro de la situación presupuestaria. Por su parte, el Consejo podría mostrarse más propenso a enviar recomendaciones a un Estado miembro cuyas políticas económicas no sean acordes con las grandes orientaciones.

El Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (Consejo ECOFIN), que reúne a todos los ministros de economía de los Estados miembros, ocupa un lugar central en el proceso de coordinación y de toma de decisión en materia económica. Cada vez que se abordan cuestiones de interés común, son discutidas por los ministros antes citados. No obstante, los ministros de Estados integrados en la zona del euro podrán reunirse entre ellos de manera informal para discutir las cuestiones vinculadas a las responsabilidades específicas que comparten en materia de moneda única (este tipo de formación más informal, denominada «Eurogrupo», se reúne normalmente la víspera de un Consejo ECOFIN).

Puesto que el Consejo debe supervisar la evolución de los tipos de cambio del euro, es importante que pueda tener un intercambio de opiniones y de informaciones con el Banco Central Europeo (BCE). Podrá, en circunstancias excepcionales, formular orientaciones generales para la política de los tipos de cambio frente a las monedas no comunitarias, siempre respetando la independencia del Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) y su objetivo principal, la estabilidad de los precios.

Tanto en las relaciones bilaterales con terceros países como en el marco del trabajo en foros internacionales o agrupaciones informales de Estados, el Consejo adoptará la posición de la Comunidad por lo que se refiere a las cuestiones que revisten un interés particular para la UEM. Sólo participarán en las votaciones los Estados miembros de la zona del euro.

El Consejo y el Banco Central Europeo representarán a la Comunidad a nivel internacional, con arreglo al reparto de competencias previsto en el Tratado.

Por lo que se refiere a los elementos de política económica distintos de la política monetaria y de la política de los tipos de cambio, los Estados miembros continuarán presentando sus políticas fuera del marco comunitario, respetando los intereses de la Comunidad.

La representación en las organizaciones internacionales deberá ajustarse a las normas de éstas: por ejemplo, al Fondo Monetario Internacional (FMI) sólo pueden adherirse países.

Habida cuenta de la distribución de las competencias previstas por el Tratado, para que la Comunidad tenga una evolución económica armoniosa será necesario que se instaure entre el Consejo y el BCE un diálogo permanente en el que participe la Comisión y que respete en todos los aspectos la independencia del SEBC.

El Comité Económico y Financiero proporcionará el marco en el que los altos funcionarios podrán preparar y proseguir ese diálogo.

Última modificación: 30.06.2006
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