RSS
Índice alfabético
Esta página se encuentra disponible en 4 idiomas

We are migrating the content of this website during the first semester of 2014 into the new EUR-Lex web-portal. We apologise if some content is out of date before the migration. We will publish all updates and corrections in the new version of the portal.

Do you have any questions? Contact us.


Gestión del agua en los países en desarrollo

La presente Comunicación establece las orientaciones para la política y las prioridades de la Comunidad Europea en materia de gestión del agua en los países en desarrollo. El objetivo principal es garantizar un acceso duradero y equitativo a recursos hídricos salubres y utilizables para cualquier fin, teniendo en cuenta especialmente las necesidades básicas de los más desfavorecidos.

ACTO

Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, de 12 de marzo de 2002, «Política de gestión del agua en los países en desarrollo y prioridades de la cooperación de la Unión Europea al desarrollo» [COM (2002) 132 final - no publicada en el Diario Oficial].

SÍNTESIS

Contexto
El crecimiento de la población, la transformación de los estilos de vida y el desarrollo económico de los países en desarrollo han acentuado la presión sobre los recursos hídricos, de por sí ya limitados. Los problemas medioambientales, sobre todo el cambio climático, se suman a esta presión. Dado que se trata de un recurso esencial para la vida, el suministro, el saneamiento y la buena gestión del agua son elementos esenciales para lograr el objetivo principal de la Unión Europea por lo que respecta a la política de desarrollo, a saber, la lucha contra la pobreza. Además, la mala gestión de los recursos hídricos puede ser fuente de conflictos.

La Unión Europea y sus socios deben hacer frente a grandes retos. En el año 2000 el 17 % de la población mundial no tenía acceso a una fuente segura de suministro de agua y el 40 % no disponía de servicios de saneamiento adecuados. La mayoría de estas personas vivían en África y Asia.

Desde hace algunos años aumenta la prioridad concedida a la gestión del agua en la escena internacional. En diciembre de 2001, con ocasión de la Conferencia Internacional sobre el Agua Dulce celebrada en Bonn, se formularon recomendaciones sobre los temas prioritarios en este ámbito. La Comunicación mencionada sienta las bases de la contribución comunitaria al debate internacional.

Estrategias y actividades actuales de la Comunidad en el ámbito del agua
La política comunitaria de desarrollo considera prioritario el sector social; la gestión de los recursos hídricos es un aspecto importante del mismo. Las directrices adoptadas en 1999 constituyen la base de las actividades comunitarias y contribuyen a la definición de las orientaciones contenidas en la presente Comunicación. En ellas se establece un enfoque holístico y estratégico de la gestión y la utilización del agua. La gestión de los recursos hídricos se considera una cuestión intersectorial dado que desempeña un papel importante en todos los ámbitos de desarrollo: la sanidad, la seguridad alimentaria, el transporte, el comercio, etc. La cooperación regional reviste especial importancia, ya que con frecuencia los recursos hídricos pertenecen a varios países.

Orientaciones futuras
La integración de la gestión del agua en todas las políticas de desarrollo es crucial. Con el fin de lograr los objetivos en este ámbito, la Comisión ha elaborado una serie de orientaciones, que se resumen a continuación.

Un compromiso político más firme
Es necesario prestar mayor atención a la fragilidad de los recursos hídricos y adoptar un enfoque político más firme que englobe todos los ámbitos vinculados a la gestión del agua, como la sostenibilidad medioambiental, la contaminación, etc. Las seis prioridades de la política de desarrollo de la Comunidad Europea forman el marco global de estas actividades, en las que la Comisión ha definido a su vez tres objetivos:

  • asegurar a todos los ciudadanos, en especial a los más desfavorecidos, el suministro, en cantidad suficiente, de agua potable de buena calidad y de los medios adecuados para el tratamiento de los residuos;
  • garantizar una gestión sostenible y equitativa de los recursos hídricos que pertenecen a varios países;
  • garantizar una distribución del agua equitativa y adecuada entre las distintas categorías de usuarios mediante una coordinación intersectorial.

La aplicación de la gestión integrada de los recursos hídricos
La Comisión define cinco actividades con el fin de poner en práctica la gestión integrada de los recursos hídricos, a saber:

  • Sensibilización y participación.
    Los usuarios deben tomar conciencia de la importancia del agua como recurso escaso y de las responsabilidades que les competen por lo que se refiere a su gestión adecuada. Un factor clave para el éxito de las políticas es que los distintos agentes las hagan suyas, por lo que su participación a todos los niveles es esencial.
  • Refuerzo de las instituciones.
    El éxito de las actividades depende en gran parte de las capacidades, los recursos y la experiencia de las instituciones responsables. Es necesario proporcionar apoyo a las instituciones encargadas de la gestión del agua.
  • Gestión de la demanda.
    No basta solamente con gestionar la distribución del agua, es preciso también administrar la demanda. El reto consiste en reducir la demanda aumentando al mismo tiempo el rendimiento mediante iniciativas de reutilización del agua, protección de las fuentes de suministro, etc.
  • Ampliación de conocimientos.
    Los conocimientos y los datos necesarios son esenciales para elaborar políticas eficaces.
  • Coordinación.
    La coordinación entre los donantes (la Comunidad, los Estados miembros, las Naciones Unidas, las ONG, etc.) debe intensificarse.

Una acción que englobe todos los usos del agua
El enfoque debe englobar todos los usos del agua. La Comisión destaca las acciones prioritarias en los siguientes ámbitos:

  • La seguridad del abastecimiento y la adecuación del saneamiento del agua para todos.
    Se hace hincapié en la importancia del saneamiento del agua.
  • El uso del agua en la agricultura y la producción para garantizar la seguridad alimentaria.
    La Comisión destaca la importancia de ahorrar agua y fomentar las prácticas agrícolas sanas para evitar la contaminación de las fuentes de agua.
  • La protección y la recuperación de los recursos hídricos y los ecosistemas para contribuir a la sostenibilidad a largo plazo de los usos del agua.
  • El agua como fuente de energía y factor de producción para la industria.
    Es necesario garantizar una utilización racional del agua y disminuir y evitar la contaminación.
  • La gestión de los riesgos vinculados al agua y las zonas costeras.
    Es preciso reducir los riesgos que conllevan las inundaciones, la sequía, etc., mediante la creación de sistemas de alarma y mecanismos de respuesta rápida.

Es importante movilizar todas las fuentes de financiación pública y privada para desarrollar estas medidas.

Principales retos internacionales
La comunidad internacional debe afrontar importantes problemas, los cuales se vuelven más acuciantes a medida que los recursos hídricos disminuyen. Los tres principales desafíos son:

  • la gestión de las aguas pertenecientes a varios países a fin de prevenir conflictos;
  • los problemas vinculados al cambio climático;
  • las repercusiones de la globalización del comercio sobre la gestión del agua.

Dado que los recursos hídricos son cada vez más escasos, aumentan las posibilidades de que surjan conflictos sobre la atribución de las aguas pertenecientes a varios países. Es necesario fomentar las medidas destinadas a mejorar la cooperación a nivel regional en materia de gestión de este tipo de recursos hídricos.

Los países en desarrollo son especialmente vulnerables a los problemas vinculados al cambio climático, como las inundaciones y la sequía. Es necesario proporcionar apoyo a la investigación y la mejora de sus capacidades de prevención y reacción ante dichos problemas, cada vez más frecuentes.

En cuanto al comercio, la liberalización del comercio internacional podría tener una incidencia positiva en los países en desarrollo. Con miras a garantizar la seguridad de los abastecimientos, quizá fuera más práctico y rentable pasar a importar los productos alimenticios cuyo cultivo exige un riego intensivo, sin poner en peligro, no obstante, las perspectivas a largo plazo de seguridad alimentaria del país o afectar negativamente a los campesinos que cultivan los productos alimenticios en el país en desarrollo.

Convendría establecer una asociación estratégica a nivel internacional para lograr estos objetivos y solucionar los problemas existentes. Este proceso debería ser dirigido por los países en desarrollo e incluir a la sociedad civil.

Última modificación: 12.09.2007
Aviso jurídico | Sobre este sitio | Búsqueda | Dirección de contacto | Arriba