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Directrices sobre los acuerdos de cooperación horizontal

La Comisión ha revisado las normas de competencia de la Unión Europea (UE) sobre los acuerdos de cooperación horizontal. Estas directrices están diseñadas para ayudar a las empresas a determinar caso por caso si sus acuerdos de cooperación son compatibles con las normas de competencia revisadas, facilitando un marco para la evaluación de conformidad con los apartados 1 y 3 del artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

ACTO

Directrices sobre la aplicabilidad del artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea a los acuerdos de cooperación horizontal [Diario Oficial C 11 de 14.1.2001].

SÍNTESIS

Una cooperación es de «carácter horizontal» si es objeto de un acuerdo o de prácticas concertadas concluidos entre competidores reales o potenciales. Las presentes directrices también abarcan los acuerdos de cooperación horizontal entre no competidores (por ejemplo, entre dos empresas activas en los mismos mercados de productos), pero en mercados geográficos diferentes sin ser competidores potenciales. La cooperación horizontal suele dar lugar a beneficios económicos sustanciales cuando es el medio de compartir riesgos, ahorrar costes, incrementar las inversiones, agrupar los conocimientos técnicos, aumentar la calidad y variedad del producto y lanzar más rápidamente la innovación. Por otra parte, la cooperación horizontal puede crear problemas de competencia cuando con ello provoca efectos negativos sobre los precios, la producción, la innovación o la diversidad y la calidad de los productos. Las presentes directrices facilitan un marco analítico para los tipos más comunes de acuerdos de cooperación horizontal, con el fin de verificar si son compatibles con el Artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).

Las presentes directrices solo se aplican a los tipos más comunes de cooperación: acuerdos de investigación y desarrollo (I+D), acuerdos de producción, acuerdos de compra, acuerdos de comercialización, acuerdos de normalización e intercambio de información. Los acuerdos celebrados entre empresas situadas a niveles diferentes de la cadena de producción o distribución (acuerdos verticales) son, en principio, tratados con el Reglamento de Exención por Categorías de las restricciones verticales y las Directrices relativas a las restricciones verticales. No obstante, en la medida en que pudieran celebrarse acuerdos verticales entre competidores, deben ser valoradas según los principios aplicables a los acuerdos horizontales. Cuando, además los acuerdos horizontales afecten a una concentración, se aplicará el Reglamento sobre el control de las concentraciones.

Las presentes líneas pretenden enunciar los criterios de evaluación para la aplicación de las normas de competencia, con arreglo al artículo 101 del TFUE. El apartado 1 del artículo 101 del TFUE se utiliza para evaluar si un acuerdo que es capaz de afectar al comercio entre países de la Unión Europea (UE) tiene un objeto anticompetitivo o efectos restrictivos reales o potenciales sobre la competencia. En el caso de que un acuerdo restrinja la competencia, el apartado 3 del artículo 101 del TFUE determinará si los beneficios a favor de la competencia superan los efectos restrictivos de la competencia.

Criterios de evaluación con arreglo al apartado 1 del artículo 101 del TFUE

El apartado 1 del artículo 101 del TFUE prohíbe los acuerdos que tienen por objeto o efecto la restricción de la competencia. A efectos de las presentes directrices, la «restricción de la competencia» incluye la prevención y el falseamiento de la competencia. Si el objeto de un acuerdo es restringir la competencia, es decir, que por su propia naturaleza poseen el potencial de restringir la competencia a tenor del apartado 1 del artículo 101 del TFUE, no será necesario examinar los efectos reales o potenciales del acuerdo. Si, no obstante, un acuerdo de cooperación horizontal no restringe la competencia por objeto, habrá que analizar los efectos reales y potenciales para determinar si hay efectos restrictivos apreciables en la competencia. Para que haya efectos restrictivos en la competencia a tenor del apartado 1 del artículo 101 del TFUE, el acuerdo deberá o debería tener un impacto adverso apreciable en al menos uno de los parámetros de competencia en el mercado, como los precios, la producción, la calidad y variedad de los productos o la innovación. Dicha evaluación de efectos restrictivos deberá hacerse teniendo en cuenta el contexto jurídico y económico real en que se daría la competencia sin el acuerdo existente.

La naturaleza de un acuerdo la definen elementos tales como el ámbito y el objetivo de la cooperación, la competencia entre las partes y el alcance de la combinación de sus actividades. Estos factores determinan qué tipos de posibles problemas de competencias pueden derivarse. Los acuerdos de cooperación horizontal pueden limitar la competencia de varias maneras. Por ejemplo, los acuerdos de producción pueden dar lugar a una limitación directa de la competencia con partes con menor producción. El principal problema de la competencia de los acuerdos de comercialización es la fijación de precios.

El poder de mercado es la capacidad de mantener de manera rentable unos precios superiores a los niveles de la competencia durante un tiempo o de mantener de manera rentable la producción, en términos de cantidad, calidad y variedad de los productos o innovación en un nivel inferior durante un tiempo. El poder de mercado, a veces, puede ser el resultado de una menor competencia entre las partes.

El punto de partida del análisis de poder de mercado es la posición de las partes en los mercados afectados por la cooperación. Para analizar la posición de las partes, es necesario definir los mercados de referencia, utilizando la Comunicación de la Comisión relativa a la definición de mercado de referencia, y calcular la cuota de mercado acumulada de las partes. Si la cuota de mercado acumulada es pequeña, es poco probable que la cooperación horizontal produzca efectos restrictivos. Dada la diversidad de los acuerdos de cooperación y de los diferentes efectos que pueden producir en los mercados en función de las condiciones en ellos reinantes, es imposible definir un umbral general de cuota de mercado a partir del cual se podría suponer la existencia de un poder de mercado suficiente para causar efectos restrictivos.

Según la posición de las partes y la concentración en el mercado, pueden tenerse en cuenta otros factores, como la estabilidad de las cuotas de mercado a largo plazo, las barreras a la entrada, la probabilidad de otras entradas en el mercado y la posibilidad de los compradores/proveedores de contrarrestar el poder de mercado.

Criterios de evaluación con arreglo al apartado 3 del artículo 101 del TFUE

Cuando se demuestre la presencia de una restricción de la competencia a tenor del apartado 1 del artículo 101, podrá invocarse la excepción contemplada en el apartado 3 del artículo 101. El Reglamento (CE) nº 1/2003 pone la carga de la prueba en las empresas que invoquen el beneficio de esta disposición. Por lo tanto, hay cuatro condiciones acumulativas que deben cumplirse para que los acuerdos de cooperación queden exentos:

  • el acuerdo restrictivo debe producir beneficios económicos, como mejorar la producción o la distribución de los productos o fomentar el progreso técnico y económico, es decir, las mejoras de eficiencia;
  • las restricciones deben ser indispensables para alcanzar las mejoras de eficiencia;
  • los consumidores deben recibir una participación equitativa del beneficio resultante alcanzado mediante restricciones indispensables;
  • el acuerdo no deberá ofrecer a las partes la posibilidad de eliminar la competencia respecto de una parte sustancia de los productos de que se trate.

Cuando se cumplen estos cuatro criterios, se considera que las mejoras de eficiencia que genera un acuerdo compensan la competencia generada.

Intercambio de información

Las directrices facilitan principios generales sobre la evaluación competitiva del intercambio de información, incluida la evaluación sujeta a los apartados 1 y 3 del artículo 101 del TFUE, que se aplican a todo tipo de acuerdos de cooperación horizontal que incluyen el intercambio de información. El intercambio de información puede adoptar varias formas: los competidores pueden compartir los datos de forma directa, así como pueden compartirse los datos de forma indirecta a través de un organismo común o de un tercero o a través de los proveedores de las empresas o de los minoristas. El intercambio de información puede ser beneficioso para las empresas (por ejemplo, ayudando a las empresas a ahorrar costes reduciendo sus existencias) o directamente para los consumidores (por ejemplo, reduciendo sus costes de búsqueda y mejorando sus posibilidades de elección). Sin embargo, el intercambio de información también puede dar lugar, en determinadas ocasiones, a efectos restrictivos de la competencia, especialmente cuando puede hacer posible que las empresas tengan conocimiento de las estrategias de mercado de sus competidores. La comunicación de información entre competidores puede constituir un acuerdo, una práctica concertada o una decisión con objeto de fijar precios o cantidades. Estos tipos de intercambios de información se considerarán carteles y, como tales, serán multados. Fuera del ámbito de los carteles, el intercambio de información solo se considera para restringir la competencia por objeto cuando los competidores intercambian individualmente información relativa a los precios o cantidades previstos futuros. Los intercambios del resto de tipos de información, incluidos los precios actuales, no se tratarán como restricciones por objeto y se evaluarán en términos de sus efectos restrictivos a la competencia.

Tipos de acuerdos de cooperación

Las presentes directrices también definen las características de ciertos tipos de acuerdos de cooperación y aplican el marco analítico anteriormente descrito con arreglo a los apartados 1 y 3 del artículo 101 del TFUE a cada uno de los siguientes tipos de acuerdos:

  • acuerdos de I+D;
  • acuerdos de producción;
  • acuerdos de compra;
  • acuerdos de comercialización;
  • acuerdos de normalización.
Última modificación: 12.05.2011
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