El principal método de toma de decisiones en la UE se conoce como procedimiento legislativo ordinario (antes denominado “codecisión”). En virtud de este procedimiento, el Parlamento Europeo, elegido directamente, debe aprobar la legislación de la UE junto con el Consejo, formado por los gobiernos de los 27 países miembros. La Comisión elabora y aplica la legislación europea.
El Tratado de Lisboa amplía los ámbitos en que se utiliza el procedimiento legislativo ordinario. El Parlamento Europeo también tiene más capacidad de bloquear una propuesta si no está de acuerdo con el Consejo.
